miércoles, 26 de julio de 2006

Nuevas perversiones de la Democracia

Desde la terrible crisis de credibilidad de 1988, cuando ni la abuelita de Carlos Salinas creyó que su nieto ganó la elección; peor aun: cuando desde la orden del Presidente de la República Miguel de la Madrid se organiza el fraude electoral nacional, el país se vuelve ingobernable, la Nación reacciona y los dirigentes de las fuerzas políticas más importantes del país llegan a la conclusión de que el gobierno debe ser separado de la función electoral para recuperar la gobernabilidad.

La reforma electoral de fines de 1990 se plasma en tres elementos:
1.-La clara definición jurídica a partir del art. 41 de la Constitución;
2.- La creación de nuevas instituciones electorales, el IFE y el Tribunal entre otras;
3.- Los procedimientos que acorralan el fraude por todos los flancos, entre otros el sorteo de los ciudadanos funcionarios de casilla.

Más de 15 años han pasado desde entonces. Hoy los problemas al frente son otros. Ya el conteo pulcro de los votos no es el tema central, aunque, sí continúa preocupando la compra, el chantaje y la coacción del voto. Al IFE nunca se le ha caído el sistema (en 5 procesos).

Habrá que estar muy atento a los nuevos tiempos. Ahora que contamos bien los votos, hay que mirar a los temas del alma de la democracia: hay que mirar a la equidad, que se traduce materialmente en dinero y en tiempos mediáticos. No aceptemos con naturalidad en nuestra joven y tierna democracia todas las viejas plagas de las democracias arcaicas y obsoletas, como si sus vicios fueran virtudes consustanciables a una buena cultura democrática.

Cuidado con aceptar como natural el abstencionismo de los ciudadanos, porque así ocurre en otras latitudes. Cuidado con que nos convenzan de que nuestra rica pluralidad política debe reprimirse y constreñirse a tener que escoger a fuerza entre melón y sandía y que se nos diga como dogma de fe que cualquier opción política de más de dos es atentar contra la gobernabilidad. Cuidado con que lleguen incluso a proclamar como dogma de fe que los legisladores electos por representación proporcional no fueron realmente electos por el voto de los ciudadanos.

Cuidado con que nos quieran convencer de que el cabildeo es una práctica sana y normal de los sistemas democráticos consolidados, cuando es a todas luces su peor y más vieja perversión, incurable perversión. No queramos importar ahora precisamente las perversiones, como si fuera lo imitable. No nos vayan a convencer de que el voto de los tiburones vale más que el de las sardinas.

Cuando estamos gradualmente librándonos del corporativismo de las masas trabajadoras, no nos convenzan de que, en cambio, resulta muy saludable el corporativismo empresarial.

El marketing político no puede, no debe ser visto como parte sana de la normalidad democrática. Es una perversión porque tuerce la necesaria información de los ciudadanos para emitir un voto razonado. El rumbo de la Nación no es una mercancía. No es normal ni menos aun, sano.

Recientemente Carlos Alazraki afirmó: “En el nombre de los votos, en el mundo del marketing todo se vale”

La gobernabilidad democrática no se logra por la restricción a las opciones políticas que brotan de nuestra pluralidad social; se logra por la vía de los grandes consensos de lo mucho que nos une. Una vez más hay que decir: es mucho más lo que nos une que lo que nos separa. La gobernabilidad democrática se logra con talento político, con oficio político, no con mayorías artificiales de segundas vueltas. Se logra rescatando la política como el mecanismo real de las convivencias, sin imposiciones ni restricciones.

Hemos tardado en darnos cuenta que el verdadero cambio del 2000 no es sólo el hecho importantísimo de que, por primera vez en nuestra historia nacional, un partido en el poder lo entrega pacíficamente a la oposición, sin derramar sangre; los escándalos recientes en el Legislativo Federal nos han hecho entender la enorme trascendencia de las decisiones que se toman en el Poder Legislativo, y que hay tres poderes republicanos.

Si queremos que los jóvenes participen, es necesario hacerles entender que quienes consideran que la política es sucia y no quieren ensuciarse votando, son precisamente los que llevan a los malos políticos al poder.

Ante el nuevo fenómeno público de las precampañas lanzadas al total de la ciudadanía, la ley no ha reaccionado a tiempo. Todavía nos encontramos con un impresionante hoyo negro de carácter jurídico. Todavía hoy el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales no prevé ninguna reglamentación ni acotamiento para las precampañas, partiendo del supuesto, que ya no es históricamente cierto, de que las precampañas son procesos internos de cada partido político. Así, el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales sigue considerando que las campañas comienzan al día siguiente del registro de los candidatos oficiales y, en consecuencia, a partir de ese momento comienza la fiscalización por parte del Instituto Federal Electoral, y no antes.

No basta esperar a que la próxima Legislatura cubra con carácter de urgente ese serio y preocupante vacío legal. Es necesario tomar medidas operativas en este proceso electoral que culminará en la jornada electoral de dentro de siete semanas.

Es muy de lamentarse, por ello, que Germán Martínez, representante del PAN, ante el Consejo General del IFE haya afirmado en esa ocasión que su partido “acepta con desgano” el Acuerdo de Neutralidad de los Funcionarios Públicos del pasado 19 de febrero.

La Junta Local del IFE en el Estado de Jalisco considera, como el consejero Marco Antonio Gómez, que la libertad de expresión, como cualquier otra de las garantías constitucionales, tiene un ejercicio acotado, fundamentalmente por el respeto a los derechos de los demás. No hay, no puede haber en una sociedad civil, un uso irrestricto de las libertades.

Pero, por lo dicho, no nos podemos apegar sólo a la legalidad. Hay una ética que reclamar en nuestro ejercicio del poder público, que, por definición, emana de los ciudadanos.

Mayo 15, 2006

Esteban Garaiz

Entrevista sobre la política energética actual, en México.

Entrevista, que me hacen los periodistas Rubén Martín y Jesús Estrada, sobre la política energética en el actual gobierno.  https://mx.ivoox...