domingo, 6 de abril de 2008

EL FUTURO ERA NUESTRO

Ocho cubanas narran sus historias de vida.
Eugenia Meyer.


Esta aventura empezada hace 30 años, tiene, de acuerdo con la personalidad de su autora, visos importantes de rebeldía y heterodoxia frente a métodos y convenciones en el quehacer histórico.

“Este libro – dice la doctora Meyer - no pretende más que darles la palabra a ocho mujeres, dejarlas hablar libremente sobre lo que cada una quiso contar de lo que fue su vida y su circunstancia”.

En ese intento le resultaron más de 1,000 páginas: eso le pasa por darles la palabra a ocho cubanas… porque todavía nos dice Eugenia que “el papel que desempeñé fue el de estimuladora de la memoria…”

No es sólo un libro de historia oral. De ninguna manera. Los franceses llaman “petite histoire” a aquellas anécdotas o episodios de la vida privada, e incluso en muchas ocasiones de alcoba, de personajes, hombres o mujeres, con poder real o con capacidad de influir; anécdotas que acaban muchas veces por tener trascendencia en la vida y en la muerte de millones de seres humanos. No es exactamente el caso, pero mucho tienen de importante y de trascendente estas preciosas vidas femeninas que dejaron huella, para empezar, en sus respectivas comunidades.


En su ámbito, la microhistoria, tal como la definió y la ejerció mi querido maestro don Luis González y González en su libro Pueblo en Vilo. Micro historia de San José de Gracia (1968), puede ser la historia grande a través de la lupa de un pequeño pueblo, familia o, como en este caso, a través de la vida de ocho mujeres, admirables todas, que van narrando por la ventana de su vida plural, “desde su propia óptica y perspectiva”, el devenir de su isla, no tan aislada , como se puede ver, a pesar del bloqueo, cuyas consecuencias ominosas han ido – y siguen yendo – más allá del daño material.

Así llegó a la grabadora de Eugenia Meyer “un caudal incontenible de información, que en ocasiones era incapaz de digerir, ya no digamos interpretar”.

¿Rebeldía, heterodoxia o técnica mixta? ¡ Ah! porque, aunque ella no sabe, la doctora Meyer es discípula de Alexandre Dumas, el padre , o sea el autor de Los Tres Mosqueteros y de Veinte Años Después, porque como todo clasemediero sabe y cita, no es lo mismo los tres mosqueteros que veinte años después; porque del mismo árbol brotan las divergencias.

Por eso, cada relato tiene una posdata de 20 años después: Y después... de lo que quedó de aquel futuro que era nuestro.

Cita la autora al gran catalán Josep Fontana, al ver la historia como “el conjunto de hechos que vinculan la vida cotidiana de los hombres - en este caso mujeres – a la dinámica de las sociedades de que forman parte”. Nos subraya que “dos memorias se entrelazan: la individual y la social colectiva… determinadas por la memorias cultural… como un recurso ideológico… “, porque “la memoria individual está socialmente construida”.

Estas espléndidas mujeres, que uno acaba queriendo, le narran recuerdos “matizados en todo momento y situación por su realidad presente”; “se veían como parte de una sociedad que había experimentado cambios sustantivos”. Tienen recuerdos “donde se mezclan lo vivido con lo contado colectivamente”.

Pero yo, por llevar la contraria (no quiero citar aquí a un clásico jalisciense que en lo que va de este sexenio porta la cartera de Secretario de Agricultura), prefiero mejor subrayar la dirección opuesta: la mejor historia de Cuba es la que nos narran esta ocho cubanas; la historia vivencial, la de los cubanos y las cubanas y no sólo la de sus dirigentes.

“Para estas mujeres la revolución significó un vuelco considerable en sus vidas: ya no se volvería atrás, nada sería como antes; sólo había que seguir adelante, trabajar y confiar”.

Y ahí va otra vez la mula al trigo. Porque en ese marco, llamémosle metodológico plural o mixto, el libro requería sus coordenadas geográfica e histórica. En el capítulo introductorio Eugenia presenta ese otro marco. Lo titula “Los Tiempos y los Espacios”, sin duda la versión compacta (escasas 22 páginas) más lograda que conozco de la revolución cubana hasta 2002, con sus espléndidos logros y sus aparatosos tropiezos, luces y sombras.

Permítanme que recoja algunos renglones:
“Fidel Castro mostró al mundo occidental un nuevo modelo de mujer socialista y militante… una verdadera amenaza a los privilegios de los que disfrutaban las mujeres de la élite social”.

“Con la revolución triunfante se generó un despertar y una esperanza en las mujeres cubanas… uno de los propósitos era dar inicio a programas que llevaran a las mujeres a aspirar y alcanzar puestos políticos y beneficios sociales”.

El estado socialista “tuvo que afrontar las múltiples agresiones del extranjero… Fueron tiempos complejos, pues se afrontaron los efectos económicos y comerciales del embargo impuesto y su generalización total a partir del 3 de febrero de 1962”.

“Había demasiada improvisación y falta de experiencia…se aceleró la dependencia con la URSS---“.

“Hubo descomposición al interior de los mandos políticos, que se filtró también al ejército…”.

“Algunos de los grandes logros no se han soslayado, como las escuelas y los hospitales que se mantienen en operación, aunque con limitaciones sin duda; se ofrece una canasta básica mínima para la alimentación familiar; persisten logros como la elevación de la calidad de la educación y la salud; la reducción de la tasa de mortalidad, y la distinción que la medicina cubana ha logrado”.

“La economía busca (ahora) otros cauces, como fortalecer la producción de níquel, de tabaco y la pesca, aunque el renglón fundamental de la producción azucarera sigue siendo un verdadero problema nacional… se ha logrado la extracción de petróleo y gas además del impulso a la industria ligera…”.

“A pesar de todo se agudizó una realidad: la desigualdad social, que en última instancia es enemiga del modelo de equidad que aspiraba caracterizar al socialismo cubano”.

Mi reconocida capacidad de síntesis no da para tanto como para que yo les cuente en breve las mil páginas de lo que le confiaron a Eugenia estas ocho maravillosas mujeres.

Sólo algunos rasgos de 4 de ellas:

Esterlina Milanés: nieta de Ester y de Lina, que acabó con nombre monetario; hija y nieta de terratenientes de origen ibicenco, francés y madrileño, burguesita con educación bilingüe, descendiente de mambíes y liberales, cubana convencida, rebelde con las monjas. Después de un matrimonio infeliz, recupera el amor de su vida. Revolucionaria desde el clandestinaje. Ya mayor, discretamente tramitó su retiro en un asilo, perdiéndose después en una sonriente senilidad.

Norberta Rivas: “negra pero con vergüenza”, criada en una cuartería (que por aquí llaman vecindad), cercana de la esclavitud, creció en la discriminación y el trabajo doméstico; de barrio santero, casada en colectivo, encantada de la vida con la revolución, siempre dispuesta; una historia de trabajo y compromiso, sin número de condecoraciones y diplomas, querida de la gente.

Gladys Maimó: la guajira hija de campesino acasillados, desconoce si fue bautizada, se casó por el notario; la hija nació a los 9 meses y unos días (si nace un poquito antes, la gente piensa que ya iba eso adelantado) .Trabajadora comunal, siempre dando lo mejor de ella al servicio colectivo, entusiasta; no ha querido quedarse en EU, que lo suyo está Cuba.

Sonnia Iraida Moro, de abuelos andaluces, madre enfermera y padre teatrero vernáculo; historiadora. Divorciada, no sufre la soledad, siempre lista; doctorada sigue trabajando y luchando por la equidad de género y de raza; aunque se ha avanzado mucho, - dice – le queda buen camino por recorrer”
Esteban Garaiz
OTRA VEZ ESQUIROLES.
01-04-08
El 13 de abril de 1975 en sencilla ceremonia en Reforma, Chiapas el ingeniero Francisco Inguanzo, a nombre de Pemex, hizo el anuncio ante el Presidente de la República, de los enormes yacimientos petroleros descubiertos por la empresa estatal en sustratos terciarios. Con ellos, México no sólo lograba una holgada autonomía energética, sino que se convertía en un país potencialmente exportador. El mundo pareció no enterarse. Ese mismo año en el mes de noviembre, el anuncio se hizo desde Nueva Cork con bombo y platillo por parte de los grandes intereses petroleros internacionales.

En diciembre del año siguiente cambió la administración federal y Pemex quedó “sectorizado” en la Secretaría de Patrimonio Nacional. Los precios internacionales estaban altos. Conocidas son las pugnas entre el ingeniero Jorge Díaz Serrano, director de Pemex, y el titular de su cabeza de sector, José Andrés de Oteiza. Se había establecido una prudente plataforma de exportación petrolera ligeramente superior al millón de barriles diarios, de cuyo tope Pemex no debía excederse. Pero el ingeniero Díaz Serrano, que tenía acceso directo al presidente José López Portillo, de manera indisciplinada comenzó a surtir, además, repito: además, crudo a las exhaustas reservas de petróleo de los Estados Unidos de América. A mediano plazo, los precios internacionales del crudo se derrumbaron frustrando el equilibrio establecido por la OPEP entre oferta y demanda internacionales. Quienes conocen la historia de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, a la que México decidió no ingresar “para conservar la autonomía”, saben que México fue considerado, y Jorge Díaz Serrano en lo particular, como un gran esquirol de los países exportadores de petróleo por hacer el juego a las grandes transnacionales, que fijaban el precio internacional desde la demanda.

Hoy los precios internacionales están de nuevo altos, más altos que nunca, y, debido entre otros factores, a la creciente demanda de países emergentes como China y la India, y al uso creciente de los hidrocarburos como materia prima de tantos productos, no es previsible en el mediano plazo una baja esencial en el precio internacional.

Entre tanto, ahí están los depósitos enormes (que no son reservas probadas) en aguas profundas que son aguas territoriales de México, Cuba, Estados Unidos de América y posiblemente de Guatemala y Belice. A las grandes transnacionales les urge utilizar su equipo de segunda mano, que sale ahora del Mar del Norte. Por supuesto, también a la gran economía que tiene que importar la mitad de los hidrocarburos que consume y que tantos problemas tiene en el Medio Oriente.

A México no le urge extraer, por ahora, el petróleo suyo de aguas profundas (que todavía no puede catalogar como reservas probadas) si logra, como debe, corregir su terrible distorsión fiscal, lo que implica cobrar ISR a los grandes consorcios privados nacionales, como lo hacen en promedio los países integrantes de la OCDE. Lo que sí resulta urgente es elevar la capacidad de refinación, construyendo un par de refinerías con los recursos excedentes de la exportación; y del mismo modo realizar prospecciones en tierra y en aguas someras, para recuperar el nivel de reservas probadas.

México tiene un tesoro en aguas profundas: es cierto. Verdad a medias, porque no tiene fecha de caducidad. No es previsible, se debe reiterar, una caída esencial de los precios internacionales. Aun cuando, remotamente, redujera su uso energético, seguirá inevitablemente, y crecientemente, siendo materia prima de innumerables productos. Mientras tanto, el Instituto Mexicano del Petróleo debe recuperar la capacidad tecnológica que tuvo hace 25 años, cuando era puntero. No puede seguir recibiendo un presupuesto anual de la tercera parte de lo que Pemex gasta en anuncios de televisión.

No falta quien diga que hay una oposición general a la privatización de Pemex de manera animosa e irracional, sin ponerse siquiera a analizar y dialogar. Debatamos, pues. De cara a la Nación. Por de pronto, Claudia Sheinbaum, frente a miles reunidos en el Zócalo y calles aledañas el pasado 18 de marzo, palabras más o palabras menos, dijo: “Doctora Kessel, ponga usted lugar, día y hora”. No sería sensato contestar que lo que quiere es tribuna, si recibió el aplauso entusiasta de todos los asistentes. De cara a la Nación.

Esteban Garaiz.
LAS MISMAS MENTIRAS QUE EN BRASIL 97
18-03-08
Han transcurrido 70 años, que se cumplen el día de hoy. Pero la misma arrogancia e insumisión a las leyes propias de cada país soberano siguen siendo el modo de proceder regular de las empresas petroleras extranjeras dondequiera que se les ha dado entrada.

Ante el reclamo laboral del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana, en 1937, las empresas establecidas en México procedieron a lanzar una campaña de prensa contra la “aristocracia petrolera” (ya desde entonces). Previsto en la ley, se presentó el “conflicto de orden económico”, ante la negativa empresarial que argumentaba no estar “en situación económica de satisfacer las demandas de los trabajadores”.

Los peritos de la Junta de Conciliación y Arbitraje, entre ellos el maestro Jesús Silva Herzog (el bueno), rindieron su informe: “las principales empresas petroleras que operan en México forman parte de grandes unidades económicas (trusts) norteamericanas e inglesas; nunca han estado vinculadas al país y sus intereses han sido siempre ajenos y en ocasiones hasta opuestos al interés nacional; la mayoría de ellas recuperaron el capital invertido hace más de un decenio; han influido en más de una ocasión en acontecimientos políticos, tanto nacionales como internacionales; los salarios reales de la inmensa mayoría de los trabajadores petroleros son en la actualidad inferiores a los que ganaban en 1934; las empresas petroleras demandadas han obtenido en los últimos tres años utilidades muy considerables; su situación financiera debe calificarse de extraordinariamente bonancible y, en consecuencia, puede asegurarse que, sin perjuicio alguno para su situación presente ni futura, por lo menos durante los próximos años, están perfectamente capacitadas para acceder a las demandas del Sindicato”

El 11 de diciembre de 1937 las empresas publicaron una declaración que decía textualmente: “Nos rehusamos a aceptar la decisión de los Tribunales de Trabajo”. Y todavía más adelante reiteraron que: “Las compañías que suscriben hacen constar que no pueden aceptar responsabilidad alguna por las consecuencias que de la actual situación sobrevengan, y se verán obligadas a tomar todas las medidas que sean necesarias para la salvaguarda de sus derechos”.

Siguieron los intentos, incluida una reunión del presidente de la república con sus representantes. Estaba todavía muy fresca en la memoria la intervención de los rangers en las minas de Cananea, Sonora treinta año9s antes. “Tomar todas las medidas que sean necesarias” era una clara amenaza a la ley del país. El 18 de marzo de 1938 en la tarde, en mensaje radiado a la Nación, el presidente leyó el decreto de expropiación. Como ya es sabido, el pueblo pobre y patriota se lanzó a cooperar en el financiamiento con sus más elementales pertenencias desde pollos hasta anillos de matrimonio. Hoy PEMEX es tan de todos los mexicanos que el cuarenta por ciento del presupuesto federal, con el que se cubren educación, salud, seguridad social, nutrición, carreteras y escuelas, sale de nuestro patrimonio energético.

En estos días acaba de publicarse una trascendental entrevista, concedida por el ingeniero Fernando Siquiera, director de la Asociación de Ingenieros de PETROBRAS y uno de los hombres que más conocen la historia petrolera de Brasil y del mundo en los últimos 20 años. En ella recuerda cómo en Brasil en 1997, al haber tomado el gobierno la decisión de privatizar PETROBRAS, “la campaña en los medios de comunicación hacía llegar a los brasileños el mensaje, insistente, de que, si no había apertura al capital privado, no llegarían al país recursos externos necesarios para explotar el petróleo y entonces, se decía desde el gobierno, se tendrían que desviar recursos de los ramos de la salud, educación y seguridad. Se nos insistía en que no teníamos recursos ni experiencia por lo que necesitábamos ayuda de las compañías y que no permitir esa ayuda sería ruin para el país”.

No se si a alguien le resulte parecido con lo que nos han venido diciendo por aquí Juan Camilo Mouriño y Felipe Calderón; y los spots de televisión. Dice el ingeniero Siquiera que “todos los anuncios se sustentaban en mentiras; que la empresa Shell invirtió 100 millones de dólares para que especialistas y profesores escribieran artículos convincentes de las maravillas de la privatización”. Ahí está la historia repetida.
Esteban Garaiz
BOLÍVAR Y MONROE.
11-03-08
El golpe fue dado con extremada, con admirable puntería. Puntería en términos espaciales y en términos temporales. Ni un minuto antes, ni un minuto después de lo programado. Ni un metro más allá, un metro más acá. Fríamente calculado. No fue un incidente fronterizo, por la acción de algún intempestivo local. Fue un operativo cuidadosamente programado para que ocurriera precisamente cuando ocurrió, se desencadenará precisamente donde se desencadenó; y matara precisamente a quien, a quienes, mató. Asestado quirúrgicamente, como se dice ahora. Por eso, las disculpas reiteradas no pueden más que sonar a sarcasmo; y, claro, no resultaban aceptables.

El tema central del conflicto bolivariano (Colombia, Venezuela, Ecuador, con banderas casi iguales) tiene un nombre muy concreto: Ingrid Betancourt. Todo el mundo, en el área, sabe que si Ingrid Betancourt es finalmente liberada, arrasará en las próximas presidenciales colombianas. Lo saben los venezolanos, loa colombianos, los ecuatorianos. Lo sabe Álvaro Uribe, que sigue poniendo toda clase de obstáculos, muy mal disimulados, a las gestiones para su liberación; y, por supuesto, lo saben Bush y sus colegas. No hace falta estar especialmente dotado de sospechas para barruntar que la puntería del golpe estuvo basada en una muy detallada información transnacional.

Como ya es sabido el propio señor Kouchner, ministro de asuntos exteriores de Francia, confirmó lo que Uribe y sus colaboradores ya conocían en detalle: las negociaciones para la liberación de la doctora Betancourt y de otros rehenes estaban ya en una fase avanzada; se estaban llevando a cabo precisamente fuera de territorio colombiano y el enlace y plenipotenciario de las FARC era precisamente Raúl Reyes. El dirigente segundo en jerarquía de las FARC no se encontraba en misión de guerra, sino precisamente de paz y negociación.

Álvaro Uribe sabe con precisión que la zona selvática de Sucumbíos no es ningún “santuario” de la guerrilla, porque justo enfrente el territorio de Colombia pertenece a la zona ocupada por las FARC.

La liberación de Ingrid Betancourt tendría importantes consecuencias en Colombia y más allá. En primer lugar, una vez en la presidencia, significaría iniciar de inmediato un proceso, en serio, de paz y negociación con la guerrilla apodada terrorista, empezando por real desmantelamiento de los paramilitares financiados y auspiciados por los grandes terratenientes, ahora vinculados abiertamente con el gobierno, el ejército y la policía. En segundo lugar representaría el arranque de la reforma agraria, pospuesta desde el asesinato de Jorge Eliézer Gaitán en 1948 y que es la máxima y principal aspiración de las FARC y de los campesinos colombianos.

En el nivel regional tendría una mayor repercusión, porque representaría la incorporación de Colombia al gran bloque sudamericano de gobiernos nacionalistas en protección de sus recursos naturales y principalmente energéticos. Lo que los sustrae del control y voracidad de los grandes consorcios internacionales. No podemos ser ingenuos y quedarnos sin observar que en Colombia se libra una guerra geopolítica.

Dado el golpe, en la Cumbre del viernes se han bajado los ánimos caldeados, gracias a ala generosidad y talento político del presidente Rafael Correa y es muy probable que el “incidente fronterizo” sea superado. Sigue quedando, sin embargo, el tema central sin resolver. Pero la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR), el ducto transcontinental de hidrocarburos desde Maracaibo a Tierra de Fuego y BANCOSUR siguen adelante.

Porque, mientras tanto, en la Cumbre Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA),en enero de este año se hizo oficial la constitución del banco con un fondo inicial de 1,500 millones de dólares. El texto explica el motivo: “el desplome de las acciones de las bolsas de valores, el estancamiento del sector inmobiliario y la tendencia alcista de las tasas de interés bancario pueden empeorar la situación y afectar las economías con elevada dependencia estadounidense”.

Simón Bolívar está aventajando a James Monroe.
Esteban Garaiz.
MONÓLOGOS PETROLEROS.
4.marzo-08

Siguen los rounds de sombra. Nadie ha visto un letrero que diga “se vende Pemex”. Todo el mundo sabe que se proyecta la reforma energética y que forma parte de las “reformas estructurales”. El Poder Legislativo Federal, ni ninguna de sus dos cámaras, ha recibido iniciativa alguna en la materia. Pero la Secretaría de Energía ha “planteado” a los grupos parlamentarios del PAN y del PRI en la Cámara de Diputados, que hay que “darle flexibilidad (a Pemex) para aliarse o asociarse con empresas privadas petroleras de otros países”.

Emilio Gamboa insiste: “No tengo conocimiento de esa propuesta o de algún documento que tengan los empresarios o que esté en la opinión pública. Como coordinador de los diputados, no tengo el documento”. Así que seguimos hablando solos y con los rounds de sombra. Durante varios años se dijo que no se podía discutir el tema de la conveniencia de la privatización de Pemex porque había una completa cerrazón de quienes opinaban que no era conveniente. No hemos sabido de ninguna convocatoria seria a analizar el tema con quienes realmente lo conocen: los técnicos. Sólo un continuo cambio de argumentos sucesivamente derrumbados.

Mientras tanto, ahora ya sabemos que es oficial. La Securities and Exchange Commision del gobierno federal de los Estados Unidos de América recibe un detallado reporte de Petróleos Mexicanos en el que le informa que el costo promedio de extracción de cada barril de crudo es de 4.24 dólares. Una simple resta nos dice que, si el promedio del precio internacional de la mezcla mexicana anduvo en 2007 arriba de los 60 dólares y ahora está por los 85, entonces parece que sí es rentable el negocio. Estoy hablando de antes de que Hacienda entre a saquear.

Cabe aclarar que, naturalmente, el costo promedio incorpora el pago a los trabajadores, incluido el dinero que la empresa entrega al sindicato. Cualquier reportero sabe que la proclamada corrupción sindical no representa ni la trigésima parte de la otra, la verdadera, la del tráfico de influencias y de asignaciones directas, la de concursos amañados.

Además ¿qué es la corrupción sino la privatización de lo público? Proponer la privatización para acabar con la corrupción es un completo absurdo.

Otro solemne despropósito es decir que Pemex es un monopolio, cuando queda claro que compite en igualdad de condiciones en un mercado internacional, que afina los precios de cada clase de petróleo según las variables de oferta y demanda, reales y calculadas, a lo largo de cada día. Hasta ahora, nuestros costos de producción por barril resultan ser en promedio de la mitad de los costos internacionales de todas las grandes petroleras. Por eso es un descarado sofisma proclamar una supuesta ineficacia de Pemex al comparar número de trabajadores sobre producción y, a continuación, comprometer una mayor generación de empleos una vez que haya inversión privada. Es claro que la crisis de la empresa, expropiada con la fervorosa contribución popular de pollos, aretes y hasta de anillos matrimoniales, no está en la producción; sino en el pésimo manejo directivo de los últimos 25 años y en el saqueo fiscal.

Ahora resulta que México necesita “ asociarse o aliarse” con las grandes empresas privadas, para poder contar con la tecnología necesaria para explorar y explotar yacimientos en aguas profundas. Habría que hacerse dos preguntas: la primera será por qué si los técnicos de la propia empresa nos dicen que hay “enormes riquezas” en aguas profundas, se sigue repitiendo que México quedará sin petróleo en 10 años. Segunda pregunta y la más importante: ¿ se le ha ocurrido a la señora Kessel preguntar a nuestros técnicos, los del Instituto Mexicano del Petróleo y los de la empresa, si hay necesidad de “ asociarse o aliarse” con las privadas para contar con la tecnología, o es una decisión tomada que ya se ele notificó?

Puede ser útil analizar en detalle qué está pasando con las grandes oferentes de petróleo en el mundo; por qué Rusia, Brasil, Venezuela, Ecuador, Bolivia están en el proceso de recuperación de sus recursos estratégicos. Por qué Estados Unidos no permitió la venta de una pequeña empresa de su país a Petrochina.

En cuanto a por qué Pemex, después de sus impresionantes utilidades brutas, no tiene los recursos necesarios para exploración y refinación, absolutamente imprescindibles, hay que ver primero por qué el fisco federal tiene una recaudación sobre PIB inferior a la mitad del promedio de los países de la OCDE, a la que pertenecemos, por qué no se cobra el ISR a los grandes corporativos privados como en Suecia, por ejemplo, y por qué una sola empresa, Pemex , carga con el 40 por ciento del presupuesto federal.
Esteban Garaiz.
DELITO DE DISOLUCIÓN SOCIAL.
26-febrero-08
El siglo mesoamericano dura 52 años: 13 por 4. Está gravado en nuestro subconsciente. Siglo que es ciclo. Todo parecía que en estos tiempos de la pluralidad política y de la democracia habíamos dejado atrás los tiempos y los acontecimientos de 1956. Los tiempos del ancien regime, del viejo régimen. Represión al Politécnico. Tropas y policía; policía y tropas restableciendo el orden nacional contra los sospechosos de ser comunistas. Control del la subversión de los ferrocarrileros involucrados en una conjura internacional, inaceptable para la paz nacional y el progreso de las clases trabajadoras. Delito de disolución social. “ Habrá orden pase lo que pase”.

El 11 de abril estalló la huelga estudiantil en el Instituto Politécnico Nacional. Los estudiantes querían mejorar las deplorables condiciones de su internado.; querían becas, alimentos decentes, terrenos deportivos, maestros cumplidos. Un derecho constitucional. Querían que se fuera el director, ingeniero Alejo Peralta. Los lidereaban dos michoacanos . Nicandro Mendoza y Roberto Robles Garnica; el primero era el secretario general de la FNET, la Federación Nacional de Estudiantes Técnicos.

Primero el ingeniero intentó la fuerza disuasiva de los jugadores de futbol americano. Después se tomó la decisión de que el Ejército tomara posesión del Poli. Los agarraron bien dormidos a las cinco de la mañana. Los despertaron con diana, clausuraron el internado, foco de subversión, previo corte de teléfonos. Soldados y granaderos juntos a las órdenes del Secretario de la Defensa Nacional, general Matías Ramos. Mendoza y Robles a la cárcel.”Habrá, orden pase lo que pase” dijo Peralta, el amigo de Francisco Sahagún Baca, conocido por su ternura y humanidad con todos los detenidos. El Ejército garante de la seguridad nacional.

En junio de 1958, el líder ferrocarrilero Demetrio Vallejo inició los paros en Ferrocarriles Nacionales de México; el 25 de febrero de 1959 estalló la huelga genera. El artículo 123 de la Constitución quedó hecho a un lado. Ante la amenaza del comunismo en el mundo, que era tan importante para el interés nacional porque era importante para el imperio que nos alineaba entonces, se le aplicó a Vallejo el delito de disolución social; que ahora esta reviviendo en las mentes más sanas, lúcidas y progresistas del país. Demetrio se fue 11 años a la cárcel y para los miles de ferrocarrileros hubo estaca primero y después zanahoria.

Hoy, gracias a las mismas mentes mencionadas, el ferrocarril, que tanto sirvió en el porfiriato para deportar campesinos inconformes al Valle Nacional y para drenar los recursos minerales de la nación hacía tres puntos en la frontera norte, es ahora un hermoso dinosaurio privado, mientras nuestras carreteras se obstruyen y destruyen con camiones de “doble semirremolque”. La modernidad.

En agosto de 1960 los lideres de la Sección Novena del SNTE fueron depuestos, sin respeto a los estatutos, por la dirigencia nacional. Una manifestación pacífica de maestros, padres de familia y estudiantes fue brutamente reprimida por los granaderos, hasta con carga de caballería.

En 1962 el líder agrarista de Morelos Rubén Jaramillo, que organizaba a los campesinos sin tierra, fue secuestrado en Tlalqueltenango, junto con su mujer embarazada y sus tres hijos; a las afueras del pueblo fueron asesinados. Por supuesto, la autoridad nunca encontró a los culpables; y los campesinos siguieron sin tierra.

En 1963 y 1966 el Ejército Nacional reprimió a los estudiantes de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, bajo la rectoría de Elí de Gortari.

Hoy andamos promoviendo la reforma judicial. Ya no es el comunismo. Ahora es el terrorismo y el crimen organizado. Amenazas a la seguridad nacional. Ya solo falta revivir el delito de disolución social.

El Fuero de Vizcaya, jurado por los reyes de Castilla desde 1370 e impreso en castellano en 1528, dice literalmente (ley I título VII) que “los vizcaínos por delito alguno ni por otra causa alguna no pueden ser sacados de sus domicilios”; en la ley IV del título XVI proclama la inviolabilidad del domicilio. Igualmente prohibe “prender a persona alguna sin mandamiento de juez competente salvo en caso de delito in fraganti”. Hace 500 años.
Esteban Garaiz
EN QUÉ QUEDAMOS POR FIN.
19-febrero-2008
El Senado de los Estados Unidos de América niega la autorización para vender Unocal a Petrochina, la empresa petrolera estatal china que busca hidrocarburos garantizados en todo el mundo. La razón es evidente: es un recurso estratégico para la nación norteamericana. Aquí seguimos deshojando la margarita, aunque ya todo el mundo sabe que en Los Pinos es una decisión tomada. En todo el mundo se estatiza los recursos de hidrocarburos. Aquí queremos “modernizar” la empresa propiedad de la nación, que ha fundamentado nuestro desarrollo y que hemos esquilmado por más de 25 años.

Sí pero no. No pero sí. Vamos a la reforma energética; y hay que hacerla con la participación de la inversión privada. Nos hace falta tecnología pero estrangulamos al Instituto Mexicano del Petróleo.

Germán Martínez Cázares, brazo político de Felipe Calderón, declara que el proyecto de reforma energética se “presentará a fines de marzo”. Nada de rounds de sombra. Calderón dice en los Estados Unidos de América que tiene una propuesta para satisfacer los intereses de los dos países: quiere “acelerar” la reforma energética con inversión privada, ya saben de dónde. Lo mismo más o menos, naturalmente, dice la Secretaria de Energía.

Por su lado, el titular de la Secretaría de Gobernación , Juan Camilo Mouriño, en directa respuesta a Leonel Godoy, el nuevo gobernador de Michoacán, declara que el Ejecutivo Federal no presentará la iniciativa de reforma energética hasta que se tenga “ un diagnóstico compartido por diversos actores políticos”, o sea cuando se vea “que todos estamos hablando de la misma dimensión del problema”.

Diagnóstico compartido. Diversos actores políticos. Todos. La misma dimensión del problema.

Supongo, queriendo interpretar al inquilino del Palacio de Covián, que “diversos actores” va más allá de quienes piensan como el Ejecutivo, o tienen los mismo intereses. Confío en el talento político de Mouriño para que “diversos actores políticos” incluya a quienes marcharemos el próximo día 24 de febrero en manifestación de defensa de la Constitución, con Peje o sin Peje.

Tiene razón Juan José Rodríguez Prats cuando afirma que no hay que ver la Constitución como algo inmutable; y que es sólo un instrumento jurídico de la Nación mexicana. Pero hay un principio político esencial, fundamental, primigenio, previo a cualquier constitución: y es que los recursos naturales del territorio son propiedad social de la nación. Con mayor razón los que resultan esenciales para la sobrevivencia nacional: los estratégicos, como se dice. Entre ellos, hoy por hoy, de manera significada los hidrocarburos, que seguirán siendo por muchos decenios fuente prioritaria de energía y materia prima insustituible en la producción industrial, incluida la salud.

De manera sofística, Mouriño habla de tres alternativas: dejar las cosas como están; desviar los recursos (hoy sustraídos a Pemex) y ya no utilizarlos en salud y educación; y finalmente “modernizar” con inversión privada. Mouriño sabe que hay una cuarta opción: que los grandes consorcios paguen impuestos como en los países de la OCDE y a Pemex se le reinvierta los necesario para prospección y refinación.

Los propios directivos de la paraestatal informan que tienen identificados más de 200 campos , no sólo en aguas profundas, sino también en las aguas someras, que están clasificados como “oportunidades exploratorias”, mientras siguen diciendo verdades a medias como que sólo tenemos reservas probadas, repito: probadas, por siete años. O sea, saben que en México hay petróleo y gas a la vista por más de 60 años, pero engañan con la verdad.

Siguen hablando de no vender “ni un tornillo” de Pemex” cuando saben que precisamente tienen que vender muchos tornillos viejos a la chatarra y renovar urgentemente los equipos. Lo que no puede estar a la venta es la industria petrolera y muchos menos comprometer los recursos del subsuelo.

Entre los “diversos actores” que resulta indispensable consultar, están en primera instancia los espléndidos cuadros técnicos del país. Sólo por citar dos nombres: los doctores Fluvio Ruiz Alarcón y Francisco Garaicoechea y muchos otros egresados de nuestra s instituciones públicas de educación superior.
Esteban Garaiz.
DOÑA LOUISE Y LOS BOLÍGRAFOS.
12 de febrero de 2008
A la hora de firmar, los bolígrafos fallaron. Los dos soltaron la risa. Muy conveniente para relajar la tensión que se cortaba en el aire. La titular del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos Louise Arbour y el titular del Poder Ejecutivo Federal en México llegaban al final de los cortos días de visita de ella a nuestro país.

La doctora Arbour, dama educada y valiente de sólida trayectoria, que ya fue Presidenta de la Corte Suprema de Justicia en Canadá, su patria, ha venido a México con voz comedida, pero firme. Lo cortés no le ha quitado lo valiente. Ha dicho que en México hay impunidad; que el sistema de justicia no protege a las mujeres; que la nueva ley en materia de justicia penal viola los derechos humanos; que ” la participación de militares en tareas policiales no es apropiado en el largo plazo e incluso podría ser peligroso, ya que los soldados son entrenados para el uso excesivo de la fuerza”.

Louise Arbour ha puesto en estos días en México el dedo en la llaga en un tema de extrema importancia. Ha dicho a la letra: “Estoy preocupada por esta situación de la criminalización de la protesta social: se lo señalaré al gobierno, porque una democracia siempre debe proteger los derechos de las minorías, de los sectores más desprotegidos, de los marginados y discriminados”.

Cuando vemos en México acontecimientos recientes, como la represión en Oaxaca, las violaciones policíacas en San Salvador Atenco, el trato a los altermundistas en Guadalajara, la ocupación militar en Tamaulipas y Michoacán, la impunidad de las brutalidades de los grupos paramilitares en Chiapas; cuando vemos que la mortalidad infantil en México es cuatro veces la de Cuba; mientras andamos empeñados en penalizar el aborto; y vemos también disminuir más y más la cobertura de la seguridad social en todo el país; que el campo en México sobrevive gracias a los sufrimientos, y aun humillaciones, de millones de compatriotas desterrados, por el ineficaz manejo de nuestra economía, no tenemos más que reconocer y admirar a esta mujer comedida pero claridosa que le recuerda al poder público sus graves abandonos de los derechos de las personas.

Pero además, está la contumacia. En clara respuesta a las declaraciones de la Alta Comisionada, el coordinador panista en el Senado de la República, Santiago Creel Miranda sostiene que “se hace necesaria” la participación del Ejército. La razón aducida por el senador Creel es verdaderamente conmovedora: “El grado de desmantelamiento – dice – que han tenido las policías municipales y estatales, la corrupción y su connivencia con la delincuencia organizada hace necesaria su participación; aunque, eventualmente se tendrá que transitar a un régimen totalmente civil, pero ese tránsito debe presentarse cuando se puedan recomponer y reordenar las policías estatales y municipales”.

O sea, no hay de quién fiarse. No hay institución que quede sana en México; “eventualmente” se podrá civilizar la militarización de la vida nacional. Vivan las instituciones.

Pero no creamos que es una ocurrencia personal del senador Creel. Felipe Calderón comparte, al parecer, esta misma visión: la tarea civilizadora de la militarización de la vida nacional. Si el senador dice que la reforma judicial “brindará más elementos al Ejecutivo para combatir al crimen, le sigue una reforma integral del Poder Judicial”; lo que confirma la salud pública de otra institución nacional, que es nada menos que uno de los tres poderes republicanos.

Connivencia, corrupción, urgente reforma integral del Poder Judicial, deserciones militares (cifra oficial), instituciones, estado de derecho, pacto para cumplir con la ley, Zetas, Operación Mérida.

Dice también la funcionaria de Naciones Unidas: “Los militares han cometido violaciones a derechos humanos en el combate al crimen organizado – violaciones de mujeres y adolescentes, asesinatos, detenciones arbitrarias, robos y saqueos – que deben ser investigadas por la justicia civil. Los abusos perpetrados por los militares tienen que ser atendidos por tribunales civiles y no sólo por la disciplina del Ejército”.

Con razón fallaron los bolígrafos.
Esteban Garaiz.
PARTIDOS PARTIDOS (II)

05-02-08

En 2006. La izquierda estuvo en México cerca de alcanzar el poder ejecutivo federal, después de decenios. No estamos hablando de una izquierda marxista con propósitos de eliminar la propiedad privada de todos los medios de producción, sino de una izquierda cuyo proyecto alternativo de nación se sustenta en el texto de la constitución política vigente, la de 1917 emanada de la Revolución Mexicana.

El proyecto Alternativo de Nación está publicado en un libro del entonces candidato. No es científico afirmar que no dice cómo. Tan dice cómo, que los posibles afectados, elusores legales y evasores ilegales del impuesto sobre la renta a las grandes empresas y saqueadores de Pemex, decidieron terciar en la campaña electoral violando las disposiciones expresas del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales. Por cierto que, ante tal violación, no hubo en el Consejo General de IFE ni siquiera un pronunciamiento colegiado condenatorio, independientemente de las atribuciones sancionadoras que tenga o no el cuerpo colegiado. Sólo una comedida “invitación” a retirar sus spots a toro pasado.

Hoy tenemos una izquierda mexicana, no sé si decir más dividida que nunca, porque siempre ha estado dividida y aun confrontada; pero con seguridad las actuales divisiones la hacen técnicamente incapaz de acceder al poder ejecutivo federal por la vía cívica constitucional, como es su compromiso.

Un partido de tribus peleando por dentro, como si dentro tuvieran al verdadero adversario. Un grupo de partidos de izquierda, o algo así, con propósitos y dirigencias disparadas. Sería muy ingenuo reducir las profundas divisiones a las solas divergencias en cuanto a la estrategia y tácticas de arribo al poder: la colaboración institucional derivada de pertenecer a una fracción legislativa de oposición; o la confrontación directa y totall, aunque pacífica, ante un régimen declarado espurio.

En Indonesia, durante la segunda guerra mundial, el grupo de jóvenes intelectuales que luchaban por la independencia del archipiélago, decidió, de común acuerdo (y esto es lo interesante) dividirse en dos: quienes colaborarían con los invasores japoneses, formando así cuadros administrativos gubernamentales cercanos al pueblo; y quienes se irían a la montaña, a la clandestinidad, al lado de los agentes coloniales holandeses e incluso viajando a los Países Bajos a formarse en la metrópoli para el retorno. Ganaron , como es sabido, los segundos, que acabada la guerra reclamaron de inmediato la independencia a la potencia colonial con el apoyo de las Naciones Unidas. Una vez en el poder convocaron a sus viejos camaradas colaboracionistas del otro bando.

No parece creíble afirmar que las profundas divisiones que hoy aquejan al partido de la Revolución Democrática sean de la misma índole que los dos grupos independentistas indonesios. De arranque, el error estructural de haber incluido formalmente las corrientes en los estatutos del partido; y en consecuencia haber incorporado a la organización de izquierda estructurada y promovida desde el gobierno del viejo régimen, no facilitaban, ni hoy facilitan, la unidad de propósitos para el acceso al poder.

Hoy, con ocasión de la campaña para la presidencia del partido, vemos en realidad dos metas no compatibles: seguir en la minoría federal tirando de la manga izquierda al gobierno en turno (de derecha); o el ataque frontal, jaque al rey, para arribar al poder ejecutivo federal y recuperar el proceso de “desconquista” de la sociedad mexicana. Esta confrontación de propósitos, y no sólo de personas, puede llevar a la ruptura formal del partido.

Con motivo de la reforma legal en materia de coaliciones, el Frente Amplio Progresista del que forman parte Convergencia y el Partido del Trabajo, entra en una nueva fase, en la que sólo el reconocido talento negociador de su nuevo coordinador puede dar los pasos necesarios para establecer de manera concertada la plataforma concreta para el arribo al poder y lograr lo que de manera realista se pueda obtener en medio de los condicionantes históricos y del marco global internacional, sin descuidar el subjetivo colectivo de los ciudadanos mexicanos de hoy.

Por lo que toca a Alternativa Socialdemócrata, no parece muy probable que pueda estar en aptitud y actitud como para integrarse en la gran alianza que necesita la izquierda. Además, no acaba de resolver la bronca de su ala Campesina (con mayúscula).

El tema del Partido Nueva Alianza (PANAL) y su cantado “uno de tres” requiere otro espacio, al igual que el partido Verde Ecologista


Esteban Garaiz
PARTIDOS PARTIDOS. (I)

29 de enero de 2008

En México todos los partidos están partidos. Como su nombre lo indica, los partidos son partes políticas de la sociedad, que confluyen para hacer un todo en abanico y encontrar los denominadores que representan el interés nacional. La política es lo contrario de la guerra: debe ser lugar de encuentro, de confluencia y no de exterminio. Por eso es tan importante que se puedan lograr los grandes acuerdos nacionales, en medio de la pluralidad y basados precisamente en nuestras grandes coincidencias, que siempre son mayores a nuestras divergencias.

Por eso no resulta aceptable hablar de partidocracia cuando todas las fracciones parlamentarias, elegidas cada una por una parte de la ciudadanía y en conjunto por todos los ciudadanos (porque los que no votaron nos dejaron esa responsabilidad), toman todas una gran acuerdo nacional, como fue el de sacar el mercado del proceso electoral al eliminar la compra de spots en las campañas electorales.

Pero hoy vemos con preocupación los ciudadanos que todas las dirigencias de los partidos traen severas divisiones o, para decirlo con más crudeza, fuertes confrontaciones en el propio seno de cada partido.

Empezando por la derecha: para los fundadores del Partido Acción Nacional, hoy les resultaría irreconocible. No me refiero sólo a la crisis de 1976, cuando el empresarismo no logró avasallar del todo al grupo doctrinario y no pudieron en la convención elegir candidato, tanto que el propio órgano oficial La Nación se refirió al acontecimiento como “bochornoso”. Me refiero a quienes hoy deben ver con horror cómo el partido ha sido barrenado internamente por el Yunque, o lo que se conoce como tal; y que ven como los grandes intereses económicos de dentro y los orquestados desde fuera han desplazado totalmente el ideal de una patria ordenada y generosa.

Por lo que toca al Partido Revolucionario Institucional, la crisis de identidad no le llegó con la derrota electoral del año 2000. A decir verdad, es exactamente al revés: es el abandono culminado en 1988, cuando desde el poder, desde el Poder Ejecutivo, se hizo escarnio del lema central de democracia y se dio totalmente la espalda a la justicia social. Se traicionó abiertamente el espíritu de las cuatro columnas constitucionales: el artículo 3º con la educación pública y gratuita; el 27 con la propiedad originaria de la Nación y el derecho de imponer a la propiedad privada las modalidades que dicte el interés público, y con el dominio directo de los recursos naturales y de manera connotada los hidrocarburos; el artículo 123 que establece con toda claridad y de manera pormenorizada los derechos de los trabajadores (la inmensa mayoría de los mexicanos) protegidos por el Estado; y el 130 , que ratifica la existencia de un Estado laico que garantice la libertad de religión para todos. Ahí está la crisis de identidad priísta.

Hoy se enfrentan, como en un espejo de conciencia, a sus propios documentos básicos. Más que los dirigentes, que las han traicionado, las nobles bases priístas todavía agradecidas con los grandes logros de la Revolución Mexicana, que dejó su tarea a medias los 50 millones de pobres de hoy frente al 90 ciento de 1910; e incluso echó marcha atrás.

Hoy tienen que decir si quieren ser revolucionarios o si quieren ser institucionales, al haber desbaratado las instituciones revolucionarias. Ya la historia de México nos dice que no hay cabida política para el centro. Desde Ignacio Comonfort en 1860 hasta el Partido del Centro Democrático en 1997 siempre han ido al fracaso.

El Partido de las tribus y los demás requieren nota aparte. Volveremos...

Esteban Garaiz
EMPRESAS PETROLERAS ESTATALES

22 de enero de 2008

El pasado 5 de noviembre de 2007 PetroChina, la empresa petrolera estatal, se convirtió en la compañía con mayor capitalización bursátil en el mundo, con casi un millón de millones de dólares. Ese mismo día triplicó el precio de sus acciones. Dejó, con mucho, atrás a ExxonMobil la petrolera privada estadunidense con 511 mil millones de dólares. En tercer lugar quedó, y sigue, la rusa estatal Gazprom con 345 mil millones de dólares.

En el evidente resurgimiento del “nacionalismo petrolero” indudablemente han tenido un peso preponderante las dos empresas petroleras estatales rusa y china; pero no representan el único factor a ponderar. Es una paradoja que haya sido precisamente a raíz del empantanamiento de la guerra de Irak, cuya motivación geoenergética no ponen en duda ni las hermanas de la Caridad, cuando hayan resurgido las petroleras estatales y el”nacionalismo petrolero” que garantice la soberanía energética.

Los hechos como tales llegan con la misma claridad a la revista de mercado más especializada en el tema, The Financial Times, que a uno de los analistas que más pormenorizadamente conocen el tema energético en México y en el mundo, el doctor Alfredo Jalife-Rahme de El Colegio de México. Ambos análisis coinciden en el hecho del repliegue en términos relativos y también absolutos de las siete (ahora cinco) grandes empresas privadas, llamadas super-majors por The Financial Times y super-transnacionales petroleras privadas (STPP) por el doctor Jalife-Rahme: Exxon Mobil y Chevron-Texaco norteamericanas, la francesa Total y las británicas British Petroleum y Royal Dutch-Shell. Hoy sólo representan el 23 por ciento del negocio mundial de hidrocarburos y el 31 por ciento de la capitalización bursátil.

Los gobiernos de los países avanzados del mundo, por su parte, ya no están tan empeñados en ser dueños de reservas propias de hidrocarburos, petróleo y gas, como de garantizarse el abasto estable de los mismos. Además, naturalmente, de explorar otras fuentes de energía. Aquí cabe una consideración: aun en el supuesto remoto de la sustitución de los hidrocarburos como fuente energética, no podemos dejar de considerar que sin duda continuarán siendo materia prima de muchísimos productos de todo tipo.

Por eso es tan importante para los grandes consumidores mundiales la ruta de los ductos que parten, por ejemplo, de las repúblicas ex-soviéticas de Asia Central: Uzbekistán y Turkmenistán (campo de gas de Khausak), o la salida desde Bakú en Azerbaiyán, atravesando Turquía; y también el régimen político de esos países.

En América, por lo que toca a Repsol-YPF, periférica y desacreditada al haber contabilizado como propias las reservas de gas nacionales de Bolivia, intentó vender sus activos de superficie a PetroChina; pero los chinos, cautelosos, decidieron que no.

Los gobiernos de América del Sur están dando ejemplo de nacionalismo solidario con la red troncal de norte a sur , ya iniciada, desde Maracaibo hasta la Patagonia, con criterio de compensación física internacional; lo que representa otro golpe para las super-majors.

Dice The Finalcial Times que “en 10 años la etiqueta de super de las supermayores ha quedado atrás”. Hoy, las cinco juntas, representan escasamente el 31 por ciento bursátil, PetroChina el 20 por ciento, Gazprom el 7 por ciento y “otras”, entre las que hay que contar a Noruega, Aramco de Arabia Saudita y las demás de la OPEP, suman 42 por ciento.

Según, otra vez, The Financial Times, el 80 por ciento de las reservas probadas corresponde hoy a empresas estatales. Eso sin considerar que, por ejemplo en el caso de Pemex, existen todavía enormes reservas probables, detectadas por vía satelital, pero no probadas en los términos internacionales , al no haberse realizado la perforación.

Estos cambios han modificado de raíz la correlación geoestratégica del mundo. Si con el derrumbe de la Unión Soviética en 1991 parecía llegada la era unipolar, hoy, con la restitución de Gazprom al estado ruso, las revinculaciones de éste con las repúblicas de Asia Central, el aseguramiento del abasto autónomo por parte de la Unión Europea, la formación en ciernes de la red troncal sudamericana (eje Venezuela-Ecuador-Bolivia-Brasil) y con el fracaso de Irak y la consolidación del régimen iraní, la situación ha cambiado radicalmente.

Esteban Garaiz
JALISCO: 2000 AÑOS DE CIVILIZACION

15 enero de 2008

Transcurría el año 0 de la era cristiana. Sobre el espléndido valle de Teuchitlán, en el sitio ceremonial sobre la loma dominante sus habitantes, dirigidos por su clase sacerdotal construían el cuarto adoratorio superpuesto sobre sus tres anteriores, todos de planta redonda. Lo mismo ocurría en el valle de Anáhuac en el adoratorio de Cuicuilco. Me sospecho que desde entonces comenzó la rivalidad entre México y Guadalajara.

Según han dicho Arcelia García y su marido Phil Weigand, las chinampas que todavía hoy se pueden observar desde el aire, en lotes claramente cuadriculados de 15 por 25 metros y sus zanjas adyacentes representaban una agricultura altamente tecnificada con varias cosechas al año, capaz de alimentar en sus tres mil hectáreas a más de 40,000 habitantes urbanos.

Pero quizás lo más interesante: Teuchitlán fue probablemente la primera gran zona industrial de Jalisco. Arcelia y su marido descubrieron en las orillas de lo que fue la laguna, abundantes restos de la fabricación de utensilios de obsidiana: navajas, puntas de flecha, raspadores y otros (no los llamo herramientas porque no eran de hierro). Hoy se exhiben en el pequeño y bien documentado museo de la Casa de la Cultura de Teuchitlán. Así que, además de agricultura muy productiva, había industria y con calidad de exportación, dada la índole excelente de la obsidiana de los alrededores del volcán de Tequila.

El centro ceremonial de los Guachimontones (nombre probablemente derivado de los arbustos de guaje o quizás de los guácimos de la zona) contaba con palo de volador y cancha de juego de pelota. En el mismo museo se pueden ver escenas en barro de los aficionados viendo el juego. Así que no sólo la vida urbana, la agricultura tecnificada, la industria, el comercio y la exportación, sino también la afición deportiva tiene larga tradición en los valles centrales de Etzatlán, Ahualulco y Teuchitlán de Jalisco. No he podido documentar si ya existían el Atlas y las Chivas para entonces.

Con sorpresa, y también con tristeza, quien viene de fuera observa cómo la sociedad jalisciense actual vive mentalmente de espaldas a su pasado indígena, como si la historia y las raíces de su sociedad hubieran empezado con la tercera fundación de Guadalajara en el valle de Atemaxac. Al parecer, poco importa que la gran mayoría de sus poblaciones tengan nombre indígena. Quizás mucho tenga que ver el peso que en la historia del estado ha tenido la guerra del Mixtón entre los nómadas caxcanes ocupantes originales del norte del estado y los colonos forasteros asentados en sus tierras.

Pero está claramente documentado que tecuexes y cocas eran poblaciones agrícolas e industriales civilizadas de largo tiempo. Don Francisco Alcalá Barba, del Consejo de Cronistas de Tepatitlán lo ha documentado en un hermoso folleto que tituló “Sedentarización en la Zona de los Altos de Jalisco”. Siguió para ello los mapas de Carolyn Baus de Citroen.

Y hablando de los Altos, en el año 1618 los alcaldes y vecinos de Xalostoctitlán, San Gaspar, Teocaltitlán, San Miguel (el Alto), Mezquitic, Mitic y San Juan(de los Lagos), envían una dolida queja en náhuatl contra su vicario Francisco Muñoz por los malos tratos y explotación que sufren de él y su barragana, porque, dicen, “ son muchos para alimentar: su amante y la madre, el marido y el negro de la española”; y se preguntan entristecidos: “¿ acaso en todas partes así se comportan los sacerdotes? “. Amenazan diciendo que, si no se expulsa al vicario,”todos vamos a huir. Sin más, vamos a abandonar nuestras casas y nuestro pueblo “.

El folleto, titulado Ytechcopa Timoteilhuia yn Tobicario (Acusamos a Nuestro Vicario) está editado por El Colegio de Jalisco en 2003.

Esteban Garaiz
COMPETITIVIDAD: ALGUNAS REFLEXIONES Y PREGUNTAS.
08-01-08
A todo el mundo le queda claro que en este planeta de acelerada integración en todos los órdenes, de la cual no se puede sustraer nuestro país, nos puede llegar mañana un producto cualquiera de las antípodas, de Malasia, Sri Lanka, de Tombuctú o de la República Dominicana y resulta ser de mejor calidad y precio que el nuestro, a pesar de la distancia, que se acortó gracias a la tecnología: También sabemos porque continuamente nos lo recuerdan las instancias internacionales, que México está preocupantemente perdiendo competitividad internacional y que nos estamos quedando rezagados. También mentalmente rezagados porque seguimos hablando con inercia de “mano de obra barata”.

La competitividad de una economía nacional no se reduce a la competitividad de sus empresas, como plantean de manera reduccionista algunos dirigentes empresariales, que todo lo quieren ver en términos de “facilidades” que concretan en reducción de impuestos, laxitud en las leyes ambientales, menores salarios, nula responsabilidad en la capacitación laboral y subsidios públicos.

La verdadera competitividad, la que nos está dejando atrás en la carrera por los mercados y por la inversión, es la competitividad laboral. Para empezar, una pregunta: ¿ qué es lo que hace que el demeritado trabajador mexicano, considerado aquí flojo, irresponsable e indisciplinado, justo apenas cruza al norte del Río Bravo se convierta mágicamente en un excelente trabajador, resistente, arduo, sufrido, bienhecho y altamente eficaz?. Algo deben tener las tierras al norte de la frontera que transforman a esos “desobligados” de por aquí en “excellent manpower”. Por cierto que la expresión inglesa de “manpower” tiene un sentido humanístico que no tiene nuestro frío término de “mano de obra”. Pero, volviendo al punto ¿ tendrá algo que ver el aliciente de la remuneración? ¿ o el buen trato? ¿o la garantía de atención médica?.

Porque, de ser ése el caso, entonces quizás haya que replantear el tema de la competitividad en términos de bajos salarios. O si la magia está en las tierras al norte, entonces estamos fatalmente condenados a perder nuestras empresas productivas aquí para que todo el mundo se vaya al norte a ser productivo; y que sobrevivan sólo aquellas empresas que surten con sus productos precisamente a las familias que tienen poder adquisitivo gracias a las remesas que reciben de nuestros trabajadores allá. Dicho de otro modo: será que nuestro mercado interno – motor de cualquier economía sana – está condenado a sostenerse exclusivamente de las remesas del exterior.

Quizás haya que seguir preguntándose, a propósito de la remuneración al factor trabajo, por qué seguimos con un salario mínimo legal notoriamente disminuido en términos reales desde hace 25 años, casualmente la época en que hemos dejado de crecer en la economía nacional. ¿ La carreta delante de los bueyes?. Porque en todas las escuelas de ciencia económica la primera lección es que el motor y la dinámica de la economía es la demanda, o sea el poder adquisitivo de las familias que deriva del salario de los trabajadores.

Desde las esferas oficiales, en cambio, y desde organismo empresariales la visión es exactamente al revés: el aumento en el salario mínimo de ley desencadenaría un proceso inflacionario, porque representaría un aumento del circulante monetario sin aumentar la productividad. Además, se dice, ya casi nadie recibe salario mínimo. ¿ Entonces dónde está el temor? ¿ Por qué tanto horror y resistencia expresa a homologar y aumentar el salario mínimo a nivel nacional?.

Todos los días nos lo dicen los organismo internacionales: la competitividad sólo puede llegar el factor humano, o sea invirtiendo en preparación y capacitación del trabajador y generando aliciente mediante salarios remunerativos (“decentes” dice Naciones Unidas) y que al mismo tiempo generen mercado interno, que nos haga una economía más autónoma en medio de la globalidad.
La única,” mano de obra barata” es la que logra una alta productividad mediante la razonable inversión en el factor humano, e su salud, preparación y capacitación y en el aliciente salarial. Vean Corea, Hong Kong, Shanghai, Singapur, Irlanda, España, Portugal, República Dominicana, Venezuela, Argentina, Chile.
Esteban Garaiz
TENGO QUE DESMENTIR
Diciembre 2007
Para ejercer como ciudadano mi derecho de replica, y en este mismo espacio, tengo respetuosamente que desmentir al diputado Diódoro Carrasco Altamirano, miembro colegiado del la comisión responsable de entrevistar a quienes presentaron la documentación solicitada en la convocatoria correspondiente para cubrir las vacantes en el Consejo General del IFE.

Recientemente el diputado Carrasco publicó en este mismo diario el 6 de diciembre titulado “Ni Tapados NI Vetados” un artículo en el que sostenía la plena transparencia en el proceso de selección referido y afirmaba la aplicación sin sesgos de la convocatoria.

Debo decir que al menos en un caso, el propio, eso no ha sido cierto. Alentado por varios grupos de amigas y amigos, acudí el pasado día 30 de noviembre a presentar la documentación correspondiente. La misma incluía una reseña curricular en formato diseñado por la propia Comisión, además de copia certificada del acta de nacimiento, un ensayo de no más de 10 páginas y carta de aceptación de las bases, así como copia de la credencial para votar. En la reseña curricular se registra el título de licenciado en Relaciones Internacionales, así como 14 años de desempeño en el servicio profesional electoral, lo que documenta la experiencia y conocimiento del tema. La edad mínima de 30 años queda documentada por el acta de nacimiento.

A todos los asistentes nos fue entregado un recibo electrónico, que en el caso propio confirma que se cumplió con todos los requisitos.

Al verificar en la fecha oportuna la lista de los convocados a entrevista, no aparece mi nombre, para sorpresa mía y de mis amigos y conocidos interesados. Ninguna explicación.

He mandado un correo electrónico reclamando respetuosamente se informe sobre cuál requisito no se cumple, según la Comisión, para acceder a la fase de la entrevista. Hasta ahora ninguna respuesta.

Nos preguntamos qué pudo fallar en este procedimiento, transparente según el diputado Carrasco. No se lee en la convocatoria ningún límite máximo de edad. Por lo demás, este tipo de cuerpos colegiados suele integrarse más bien con personas de experiencia. Desde la historia de la humanidad, los consejos se han integrado con personas de edad; el senado romano, por definición, era un consejo de “senes”, o sea de ancianos. Del mismo modo que muchos consejos de administración incluyen a personas que ya pasaron por la tarea ejecutiva.

Como es sabido, fui claramente crítico de la forma en que se desarrolló el pasado proceso electoral federal, específicamente de las precampañas y de las campañas, de las que afirmé que no fueron ni limpias ni equitativas. Por supuesto, me sostengo en lo dicho y más cuando el propio Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación vino a confirmar que, en efecto, se puso en riesgo la elección.

Si un árbitro en el futbol tiene necesidad de sacar tarjeta roja al jugador que viola gravemente las reglas del juego, no significa que por ello que se inclina a favor del equipo contrario. Por lo contrario, su obligación profesional es mantener y recuperar las condiciones de equidad en la contienda.

El puro hecho de que hoy nos encontremos en el proceso mismo de la reforma electoral y de la renovación del Consejo General del IFE , indica con toda claridad que algo era necesario cambiar, corregir y sobre todo prevenir para lo sucesivo.

Estoy convencido de que en este caso se violaron mis derechos políticos como ciudadano mexicano y de que se ha hecho de manera no transparente al negárseme la oportunidad de expresarme de cara a la Comisión sobre las razones y necesidades, y aun urgencias, de renovación de los pro9cedimientos electorales, de la estructura del IFE, empezando por su Consejo General, e incluyendo de manera prevalente el Registro Federal de Electores y su envejecido padrón electoral

No se lee en la convocatoria que ser crítico hacia lo ocurrido en el pasado proceso excluya al aspirante de reunir los requisitos para pasar a la fase de entrevista.
Esteban Garaiz
NUEVO CORPORATIVISMO
11-12-07
Nadie tiene el derecho de expresarse políticamente a nombre de otro. De manera específica, ya conocemos la larga historia, hoy en camino de superación, de los líderes gremiales comprometiendo el voto de sus agremiados por millones. Ahora está claramente, expresamente prohibido por la ley. Este era uno de los puntos irritantes del “viejo régimen” que obstaculizaba severamente el avance de la democracia en México.

Y hete aquí que ahora que va quedando atrás el viejo corporativismo de las masas trabajadoras de campesinos, obreros y otros asalariados, está aflorando abiertamente a la luz pública – aunque siempre existió - el corporativismo empresarial; y lo hace sin el menor pudor.

El Consejo Coordinador Empresarial (CCE) ha interpuesto ahora, el 5 de diciembre, un juicio de amparo contra la reforma electoral en el nivel constitucional publicada el pasado 13 de noviembre en el Diario Oficial de la Federación. En esta nueva disposición, como se sabe, queda prohibida totalmente la contratación comercial de promocionales de televisión y radio para campañas políticas. Dicho de otro modo se prohibe el sesgo del dinero en la decisión política de los ciudadanos mexicanos. Como ocurre en las democracias más avanzadas del mundo.

Pues contra eso se pretende amparar ahora el ciudadano Armando Paredes Arroyo, Presidente del CCE. No sólo a nombre propio, sino a nombre de todo sus agremiados los empresarios, y de paso a nombre de todos los ciudadanos del país, que, como se sabe, están ansiosos de que les llenen la pantalla de su casa de porquería, hablando mal de los otros por aquellos candidatos que no tienen nada convincente que ofrecer a la ciudadanía, más que mentiras, como ocurrió el año pasado.

Dice el ciudadano Armando Paredes Arroyo que la nueva disposición “atenta contra las garantías de libertad de expresión y asociación”, cuando todo el mundo sabe que todas las garantías individuales plasmadas en la Constitución tienen – deben de tener – un límite que esencialmente consiste en el respeto a las garantías de los demás. En concreto: el derecho que tenemos todos a una contienda electoral limpia y equitativa sin sesgos provocados por el dinero. Es una vez más la lucha del dinero contra la democracia. Plutocracia contra democracia.

Las garantías individuales consagradas en la Constitución desde 1857 son eso: garantías individuales, como su nombre lo indica. Los corporativos no tiene garantías establecidas en la Constitución.

Reclama el ciudadano Armando Paredes Arroyo que “se escuche nuestra voz”. Por supuesto que su voz debe ser escuchada, pero la de cada ciudadano o conjunto de ciudadanos, “los abajo firmantes”, no la voz de un corporativo gremial hablando indebidamente a través de la voz de su dirigente en defensa de sus intereses gremiales que, como en este caso, pretenden cambiar la ley en contra del interés colectivo nacional.

En los años de 1975, en el esplendor del corporativismo, la Confederación Nacional Ganadera, órgano gremial de los dueños de ranchos ganaderos, tenía su pudor jurídico: en el mismo domicilio, o anexo en el mismo piso, existía la Agrupación Política Nacional Ganadera afiliada a la CNOP e indirectamente al PRI. Hoy la ley prohibe la afiliación corporativa a un partido político. No resulta aceptable regresar a los viejos tiempos.

No imitemos a la democracia más arcaica y obsoleta (a nivel federal) donde vota el dinero y no los ciudadanos; plutocracia en vez de democracia.
Esteban Garaiz
¿QUÉ PASA EN IBEROAMÉRICA ? (IV)
04-12-07
Antes de hacer algunas reflexiones finales de carácter general, continuamos con un somero análisis país por país.

En Costa Rica, la formación misma de la nación con esos “labriegos sencillos”, como dice su himno nacional, pobres que llegaron de la Península Ibérica a la meseta centro-americana a trabajar sus pequeñas parcelas con sus manos (en un proceso histórico de gran parecido con los Altos de Jalisco) sin explotación masiva de mano de obra indígena, permitió estructurar una sociedad razonablemente igualitaria y ejemplarmente democrática. El auge internacional del café, por ahí de 1880, permitió una discreta prosperidad ampliamente distribuída. No tiene ejército, ni falta que le hace.

Panamá, que originalmente formó parte de Colombia, en 1903 decide separarse cuando los Estados Unidos toman la determinación de construir el canal (“para beneficio del mundo” según reza el escudo nacional) después del fracaso francés. Casualmente en ese momento hay un buque de guerra del Imperio para firmar con los separatistas el tratado de mutua ayuda y control perpetuo del canal. En 1977, sin embargo, el general Omar Torrijos logra firmar un tratado con Jimmy Carter para pasar el control del canal a los panameños. Torrijos muere en un accidente aéreo. Ahora su hijo Martín ganó la elección para la presidencia y ha iniciado la ampliación, o duplicación paralela del canal. La potencia se ahorra los gastos militares de la custodia del canal, ahora a cargo del ejército panameño.

Cuba, como ya es sabido, sufrió también el enclave de la producción cañera como monocultivo de propiedad extranjera. Después, el de la “recreación”: casinos y demás. La dictadura de Batista es derrocada por la guerrilla de la Sierra Maestra, que desembarcó en la isla habiendo partido de Tuxpan, Veracruz en el Granma con la discreta complicidad de Fernando Gutiérrez Barrios. Cuba lleva a cabo la reforma agraria, nacionaliza tierras e ingenios de propiedad estadounidense y se declara socialista; los Estados Unidos le decretan el bloqueo comercial, que sanciona extraterritorialmente a quienes comercian con la isla. Naciones Unidas ha condenado este año nuevamente el bloqueo que ya dura 45 años. Con todo Cuba tiene un índice de mortalidad infantil de 7 por cada 1000 nacimientos. México tiene 24 muertes: más del triple. México cuenta con 138 médicos por cada 100 000 habitantes; Cuba tiene 590. Las patentes que Cuba registra en materia de medicinas y vacuna centuplican las mexicanas. Los datos son de las Naciones Unidas. La biotecnología se ha vuelto el gran orgullo cubano y el pivote de su desarrollo. Los grandes consorcios se frotan las manos, porque “ahora que caiga la dictadura castrista”, van a contar con personal cubano altísimamente calificado.

Mientras tanto, Cuba sigue ejerciendo la solidaridad internacional enviando equipos de médicos a diversos países de Afríca, América y realizando cirugías oftalmológicas gratuitas a personas de la tercera edad de diversos lugares, entre otros, de varios estados mexicanos como Michoacán, Nuevo León, y Coahuila (a pesar de los obstáculos migratorios federales); y recientemente las vacunaciones masivas en Tabasco. Como dijo agudamente la Rayuela: “ahora sólo falta una campañita diciendo que el equipo médico cubano inocula comunismo a los niños tabasqueños”.

Por lo que toca al enclave de Guantánamo, cedido a la fuerza como condición para aceptar la independencia cubana en 1903, al igual que la enmienda Platt que incluía en la constitución cubana el derecho de los Estados Unidos de intervenir unilateralmente en la isla, ahora le sirve a George W. Bush para torturar y violar abiertamente los derechos humanos de los islamistas sospechosos de pertenecer al Eje del Mal detenidos de la manera más impune. Bajo la bandera de las libertades.

En Colombia la cosa está seria, como se sabe, el país vive desde 1850 una lucha entre conservadores y liberales paralela a la nuestra. Entre 1930 y 1946 los liberales inician una reforma agraria y el país vive una gran expansión económica. En 1948 el asesinato del liberal Jorge Eliécer Gaitán, impulsor de la reforma agraria, desencadena el período de la violencia. Hoy los paramilitares batallan en defensa de los terratenientes, y los movimientos guerrilleros ocupan extensiones considerables del territorio nacional. Acusaciones mutuas y sospechas de todo tipo entre gobierno y guerrilla no permiten deslindar en el análisis la conexión entre política, narcotráfico, café, problema agrario y secuestros. Es de recelarse el secuestro de la candidata progresista Ingrid Betancourt, retenida por las FARC, para cuya liberación está participando directamente el presidente francés Nicolas Sarkozy y a instancia francesa estaba también el presidente de Venezuela Hugo Chávez; aunque después del desliz de hablar directamente con el jefe militar colombiano, el presidente Alvaro Uribe considera que “no debe negociarse con delincuentes”.
Esteban Garaiz
APLICACIÓN DE LA REFORMA CONSTITUCIONAL EN MATERIA ELECTORAL.
30 de noviembre de 2007
En un país con estructura democrática electoral representativa, como es formalmente el nuestro, la gobernabilidad se sustenta en un detalle técnico: la aceptabilidad de la derrota. Ya lo hemos venido diciendo: no es lo mismo la aceptabilidad de la derrota electoral que la aceptación de la derrota electoral. La aceptabilidad supone precisamente el establecimiento previo, y entre todos, de las condiciones de la contienda electoral, de modo tal que se haga ineludible la aceptación de la derrota.

La gobernabilidad en términos políticos supone la conformidad política de los ciudadanos con su gobierno. No es ninguna novedad que yo diga que esa conformidad no se ha logrado en la República Mexicana en el 2006. No estamos hablando de una minoría insignificante, siempre posible en una sociedad abierta. Estamos hablando de un sector de la población ciudadana casi equivalente al que votó a favor del actual titular del Poder Ejecutivo Federal. No sólo es un sector decepcionado por la derrota, sino que no está convencido de la derrota y no acepta la derrota.

Por eso el tema de la renovación del Consejo General tiene que replantearse: no es un asunto de revancha o de respeto a la autonomía del IFE.

Tenemos que regresarnos a 2003, año en que debía renovarse el Consejo General del IFE al vencerse el mandato de 7 años de quienes lo integraron desde la reforma de 1996. En aquella primera ocasión no sólo se cumplió la previsión constitucional de que el cuerpo arbitral, un presidente y 8 consejeros, fueran electos por una mayoría calificada de dos tercios de los diputados federales, sino que se logró un pleno consenso previo de las partes contendientes en la integración de dicho cuerpo arbitral. El IFE recibió el reconocimiento ciudadano por su trabajo, al margen de los resultados en la gestión del Poder Ejecutivo.

No ocurrió lo mismo en el 2003. En esta segunda ocasión, por falta de oficio político, por incompetencia negociadora, o quizás más probablemente por mala fe, sólo dos de las fuerzas electorales contendientes, con exclusión de las demás, conformaron el cuerpo arbitral del IFE para los próximos 7 años.

Vale la pena repetir que se cumplió plenamente con la formalidad constitucional de la mayoría calificada de dos tercios prevista en el artículo 41.

Sin embargo, desde ese preciso momento quedó claro que no estaba cimentada la aceptabilidad de la derrota ni, en consecuencia, la gobernabilidad en términos políticos. Desde un inicio quedó expresamente planteada la inconformidad de quienes no habían participado en la integración del cuerpo arbitral ni se había aceptado ninguna de sus propuestas. De hecho quienes decidieron el cuerpo colegiado de árbitros fueron precisamente los ganadores de después.

En todos los foros los inconformes hicieron notar su desacuerdo, y de inmediato, tanto en el Congreso como en los medios de comunicación y en el seno del propio Consejo del IFE. Quizás confiados en que de todos modos ganarían, acabaron expresando un voto de duda condicionado al desempeño del grupo.

Vinieron las precampañas como procesos abiertos, contra lo previsto en el Código; siguieron las campañas, con un verdadero cúmulo de violaciones jurídicas, que quedaron impunes porque nadie se creyó con atribuciones para sancionarlas. No hubo en Consejo General un solo pronunciamiento colegiado de condena ante tantas tropelías, al margen de las limitadas facultades sancionadoras del IFE. Por lo contrario varios, varias, integrantes del propio Consejo alegaron la libertad de expresión frente a descaradas transgresiones a lo previsto en el COFIPE, como si no supieran que toda garantía constitucional tiene un límite y un “ siempre y cuando ” que acota. En más de una ocasión el Consejo General echó abajo los dictámenes condenatorios de la propia Junta General Ejecutiva del IFE.

Algunos comentaristas han visto que en esa actuación una actitud timorata y pusilánime. Otros de plano, ven en ella la consecuencia natural del compromiso en su designación.

En todo caso, el hecho sabido es que no hubo aceptación de la derrota, aun cuando la inconformidad ha estado canalizada por la vía pacífica. Pero es claro que eso no ha garantizado, ni menos garantiza en lo futuro, la gobernabilidad. Es verdaderamente insólito que para un tercio de los ciudadanos tenga la Nación un presidente legal y espurio y otro legítimo; y esto debe ponderarse más allá de lo chusco que parezca, y con toda seriedad.

Por mi parte veo con optimismo el punto central de las reformas constitucionales recientes sobre materia electoral. No quiero, sin embargo, dejar de citar a mi colega Sergio Aguayo: “ninguna reforma electoral es definitiva, sino parte de un proceso sucesivo y evolutivo en el cambio democrático”.

Había, sí, que sacar el dinero privado de la democracia. No era, por ningún concepto, aceptable que siguiéramos imitando la peor perversión de la arcaica democracia ( no en el nivel comunal, que es ejemplar ) de los vecinos del Norte. El marketing político es en sí mismo una aberración.

Pero, además, el casi completo consenso logrado ahora entre las fuerzas políticas, insólito y ojalá precursor, representa para el Poder Legislativo Federal como una segunda independencia, después de su consolidación en el 2000 como auténtico poder republicano frente al Ejecutivo. Ante la insolencia de los líderes gremiales de la radio y televisión y la arrogancia de sus personeros, fue necesario, como vimos, recordarles que los legisladores son un auténtico poder republicano respaldado por más de 40 millones de votos ciudadanos; y recordarles también que ellos son sólo concesionarios de un bien público, como es el espectro radioeléctrico.

Como ciudadano, hubiera preferido una mayor previsión formal para impulsar el consenso de los diputados para la integración del Consejo General del IFE. La reforma constitucional sigue considerando una mayoría calificada de dos tercios. Deseable, digo, habría sido condicionar de origen el consenso casi pleno, salvo menores disidencias, siempre previsibles. Coincido en ello con el Comité Conciudadano al postular un ochenta por ciento.

El transitorio que atribuyó a la Junta de Coordinación Política el dictamen y propuesta de los miembros del Consejo General, viene a mi entender, a subvenir esa limitación constitucional.

No hay ley realmente aplicable si no hay sanción correspondiente y verdaderamente disuasiva. Las multitas que aplica el Consejo General del IFE, y sólo a los partidos, según sus atribuciones actuales, no han disuadido. Esa es la gran lección del 2006. El Titulo Vigésimo Cuarto del Código Penal sólo tipifica delitos electorales y establece sanciones alrededor de la jornada y no del proceso entero, incluidas las precampañas. Ha quedado totalmente rebasado por la realidad.

Por otra parte, el artículo 33 de la Constitución, que prohibe terminantemente la intromisión de los extranjeros, sigue sin reglamentación. También vimos sus consecuencias en el pasado proceso. Leyes imprecisas y sin sanciones claras hacen un país ingobernable.

Hoy, con instituciones dañadas, y cerrados en muchos ámbitos los cauces de participación ciudadana, marcados como irredentos y conflictivos quienes denuncian y pretenden restaurar las instituciones y abrir cauces, vemos con toda lucidez que sólo con un gran esfuerzo por lograr amplios consensos nacionales, y no juntando artificialmente dedos legislativos, es como podremos recuperar la gobernabilidad y la verdadera, esencial, democracia. En resumen: una buena reforma electoral, esencialmente apropiada para la actual coyuntura, puede ser un primer paso para la reforma de estado cuando se presente la oportunidad histórica.

Por otro lado, a raíz del desaseado proceso electoral federal del 2006 y el malestar ciudadano generado en consecuencia, sobre todo por el nuevo fenómeno de las precampañas abiertas y no como procesos internos de los militantes de cada partido – fenómeno que hoy todavía no considera el Código – así como el estrecho margen establecido por el Legislativo Federal para la emisión de los votos de los mexicanos residentes en el extranjero, la descarada intromisión de extranjeros en el proceso, la impertinente interferencia del Ejecutivo “que puso en peligro la elección”, la ilegal intromisión de organismos empresariales, de ministros de culto, la llamada “spotcracia” y sobre todo la impunidad derivada de la falta de correlación entre violaciones a la ley y las sanciones correspondientes, que resulten disuasivas”, y finalmente el desaseo y confusión en la presentación de los resultados electorales preliminares: a raíz de todo eso, sin pretender agotar la lista, el Consejo General del IFE, sin duda presionado por las circunstancias, convocó en marzo del 2007 a las Jornadas de Análisis y Reflexión para la Reforma Electoral, a llevarse a cabo en abril, mayo y junio.

Las propuestas que presenté son las siguientes:

Ley Reglamentaria del Artículo 33 de la Constitución.

Todo el mundo interesado tuvo acceso a la información sobre actores extranjeros, invitados o contratados, para interferir en las campañas electorales del 2006, como Dick Morris o Antonio Solá y José María Aznar.

El artículo 33 de la Constitución Política dice expresamente que “ los extranjeros no podrán de ninguna manera inmiscuirse en asuntos políticos del país”. La respuesta del Instituto Nacional de Migración de que alguno de ellos estaba contratado por una empresa mexicana que, a su vez, prestaba servicios de asesoría a un partido político, debió de haber resultado inaceptable para el Instituto Federal Electoral.

Atónitos hemos quedado al conocer la noticia de que en el primer mes de esta administración federal, diciembre de 2006, el señor Antonio Solá recibió del Ejecutivo Federal, que según el artículo 80 “se deposita en un solo individuo”, la nacionalidad mexicana, lo que le permitió participar con toda comodidad en la elección de Yucatán.

Urge la elaboración de una ley reglamentaria del artículo 33 (no se refiere evidentemente a la Ley General de Población) que especifique con toda precisión las sanciones que deberá aplicar el Ejecutivo a los extranjeros que se inmiscuyan en los asuntos políticos del país y concretamente a los mercenarios de las campañas.

Campañas Cortas sin Alusiones a los Contendientes

Es claro que ya no estamos en la década de 1930, cuando el entonces candidato a la Presidencia de la República tenía que recorrer miles de rancherías de una Nación con un 70 por ciento de población rural. Hoy con un 70 por ciento de población urbana e incluso con la población rural ampliamente comunicada por la radio y otros medios, ya no se justifican las campañas largas.

Por otra parte, es necesario erradicar la perniciosa práctica de hacer campañas, no proponiendo la propia plataforma para que el elector conozca a dónde se quiere llevar a la Nación y así pueda emitir un voto informado y razonado, sino hablando mal, con verdad o sin ella, de los otros contendientes electorales, o peor aun, contratando mercenarios extranjeros para campañas de calumnias en vez de propuestas.

Lamentablemente no están claras las sanciones por la violación al artículo 38 del Código en su inciso p), que disuadan de tan grave práctica que destruye todo el propósito democrático.

La única manera eficaz previsible de erradicar esa perniciosa práctica, que tánto sesgó el pasado proceso electoral, tendrá que ser radical: prohibir en los promocionales de vía pública, de radio y televisión toda referencia a los otros contendientes para evitar posibles interpretaciones escurridizas acerca de qué debe entenderse por diatriba o infamia.

Las Precampañas deben ser Procesos Internos

Los partidos políticos se encuentran ahora en estado de indefensión. Mientras hablamos de partidocracia y de que los ciudadanos somos rehenes de los partidos políticos, no hemos caído en la cuenta de que, mientras la ley no ponga orden en el nuevo fenómeno político de las precampañas como procesos abiertos a toda la ciudadanía, son ahora los partidos políticos los que resultan rehenes indefensos de los grandes intereses económicos que, con criterio de inversión y método de costo-beneficio han venido penetrando a esas entidades de interés público, prostituyéndolas con dinero de origen desconocido y propósitos oscuros aunque adivinables.

El COFIPE sigue sosteniendo que las campañas comienzan al día siguiente del registro oficial de los candidatos. Las precampañas no existen ante la ley; son sólo procesos internos entre militantes. En consecuencia el IFE permanece amarrado de manos ante la posibilidad de fiscalizar el más peligroso flujo de dinero: el privado.

Las precampañas se han vuelto el talón de Aquiles de la democracia mexicana. Una vez más la realidad deja rezagada a la ley.

El cabildeo, que es la peor perversión de la democracia, se presenta así antes de empezar: votos que pesan más. No es sólo el narcotráfico. Hoy todos los partidos sufren el riesgo, muchas veces cumplido, de la penetración corporativa, que filtra y corrompe todas sus estructuras.

Para salvar a los partidos, es necesario que la ley cubra ese impresionante hoyo negro. Por lo pronto, será necesario prohibir estrictamente los promocionales de precandidatos en vía pública, en radio y televisión, como actos anticipados de campaña.

Sanciones a las Interferencias del Ejecutivo y Otros Actores Ajenos.

La investidura presidencial es en sí misma un recurso público. No tiene fines de semana ni vacaciones. Cuanto dice y opina el titular del Ejecutivo Federal, en cualquier momento de su mandato, representa una erogación de recursos públicos para custodia, traslado, comunicación y seguridad. Incluso el acceso privilegiado a los medios de comunicación es, estrictamente hablando y en su raíz, un recurso público que deriva de su investidura. Así lo entendieron, hasta el 2000 todos los presidentes, aun aquellos que soto voce influyeran en la candidatura y en el voto ciudadano.

Es evidente que una multa o una amonestación extemporánea no van a disuadir a los partidos o a otros actores claramente interesados, de las acciones que sesgan la decisión de los ciudadanos por un margen reducido pero que modifique el resultado electoral,

Gustosos “el que mata la vaca y el que le tiene la pata” pagarán las multas con tal de garantizar el arribo al Poder Ejecutivo Federal que después les asegure continuar con la elusión fiscal, legalmente, por miles de millones de pesos. El margen es irrelevante para la consecuencia.

Si el actor que interfiere ilegalmente en el proceso electoral resulta inimputable, entonces, según el principio romano de cui prosit (a quién beneficia) la sanción deberá recaer en el beneficiario para ser eficaz y disuasoria. Sólo cuando pública y expresamente la dirigencia nacional del partido presuntamente beneficiario por la intromisión exija el retiro de tal interferencia, podrá ser eximido de sufrir la cancelación de la candidatura correspondiente. Sólo este mecanismo puede resultar disuasorio ante tales interferencias que sesgan gravemente la voluntad libre de los ciudadanos.

Millones de Mexicanos sin Acta de Nacimiento

Millones de mexicanos de ambos sexos, una parte importante de ellos, mujeres mayores de edad, no cuentan a la fecha con acta de nacimiento, es decir no existen jurídicamente. Este solo hecho pone en severo entredicho el tan proclamado estado de derecho. Al parecer, ni siquiera INEGI tiene una cifra exacta derivada de los censos o conteos intermedios. Lo que sí conocemos es que durante el auge de la credencialización masiva por parte del IFE en los años 1991 y 1992 varios millones recibieron la credencial para votar con fotografía por el entonces mecanismo establecido de los dos testigos; y representó para estas personas el primer documento oficial de toda su vida.

En los últimos tiempos la Comisión Nacional de Vigilancia ha extremado precauciones y requisitos para la obtención de nuevas credenciales. Resulta paradójico que la institución encargada de la democracia establezca mecanismos que puedan significar exclusión de mexicanos adultos a ejercer su derecho ciudadano.

En consecuencia se propone, como parte integrante de la reforma electoral de nueva generación, declarar una especie de amnistía que obligue a los distintos órganos del Registro Civil a que procedan a una campaña intensiva para el otorgamiento extemporáneo de actas de nacimiento a todos los mexicanos mayores de edad que no cuenten con ella. Por supuesto, para ser eficaz deberá ser gratuita.

Voto desde el Extranjero por Correo Ordinario

La primera experiencia del ejercicio del voto de los mexicanos residentes en el extranjero arrojó una lección fundamental. Las principales quejas emitidas por los ciudadanos y organizaciones de mexicanos, específicamente en los Estados Unidos de América, consistieron en manifestar su malestar y desagrado por el requisito legal indispensable de que su solicitud primera llegara por correo certificado. No sólo eso: alrededor de 13,904 solicitudes de las 54,780 fueron rechazadas por no haber llegado al IFE a través del correo certificado.

Resulta necesario, en esas circunstancias, considerar la eliminación de dicho requisito para las próximas elecciones federales de Presidente de la República. En la misma línea de pensamiento, podría en algunas de las dos cámaras federales del Poder Legislativo decidirse la elección de legisladores nombrados por la vía plurinominal precisamente con los votos de los mexicanos en el exterior.
Esteban Garaiz
LA PARÁBOLA DEL DOCTOR JALIFE.
25-03-08
Por un descuido imperdonable, usted cerró su casa dejando las llaves dentro. Tiene necesidad de conseguir un cerrajero con la tecnología y la caja de herramientas necesarias para que usted pueda tomar posesión nuevamente de su casa. Puede contratar los servicios del cerrajero por el tiempo que invierta en abrir su casa y que usted recupere las llaves que son de usted. Pero usted opta por hacerlo socio de su casa y compartir con el cerrajero el beneficio de la misma y así los dos saldrán ganando con ese tesoro de casa que es su patrimonio.

No, usted no lo haría. Pero tiene un administrador de la casa; él, por un descuido imperdonable se quedó sin llaves y con la casa cerrada. Entonces, él toma la decisión de asociarse con el cerrajero y compartirá a nombre de usted, los beneficios de la casa que es patrimonio de usted. Y además no le informa a usted de estas talentosas operaciones.

Pemex no es la caja chica del gobierno federal. Es la caja grande. “Y ése es, justamente, el problema nodal – dijo Cuauhtémoc Cárdenas en Morelia el martes pasado 18 de marzo – La clave de las dificultades que hoy enfrenta Petróleos Mexicanos se encuentra en la sobre-regulación presupuestaria, que antepone un supuesto equilibrio de las finanzas públicas a las necesidades de una operación petrolera racional y de alta productividad para el país, y en la insuficiencia de inversión que impone un régimen fiscal confiscatorio”.

En otras palabras, las mías, el problema central de Pemex tiene un nombre: se llama Secretaría de Hacienda y Crédito Público. El problema central de Pemex se resuelve acabando con las terribles distorsiones del fisco federal, totalmente anómalas en un país de la OCDE.No es aceptable que el 40 por ciento de los ingresos fiscales deriven de una sola empresa; no es aceptable que Pemex pague el 74 por ciento de de sus ingresos por la venta de crudo y todavía más por otros conceptos; no es aceptable que Hacienda haya contado en los últimos años con excedentes no considerados en el presupuesto, dados los altos precios internacionales, y los haya dilapidado en gasto corriente, en vez de reinvertirlos en infraestructura, principalmente prospección de nuevas reservas probadas y en refinación para no tener que importar gasolinas a lo irresponsable por más de 15 mil millones de dólares anuales, con lo que se ha generado un fuerte desequilibrio en la balanza comercial y, principalmente, una severa reducción en la autonomía energética de la Nación.

“La dependencia fiscal y presupuestal del gobierno federal respecto de los ingresos petroleros – dijo también el ingeniero Cárdenas – constituyen un lastre que impide al país contar con una industria moderna y capaz de autofinanciar su desenvolvimiento, y al través de éste, contribuir a los programas estatales y al desarrollo nacional con un sentido más amplio”.

El deterioro deliberado de Pemex en los últimos 25 años ha contado con un instrumento fiscal eficaz y tramposo, que es claramente una perversión financiera: los “proyectos de impacto diferido en el gasto”, o sea los pidiregas, por un monto superior, al día de hoy, a 50 mil millones de dólares, que son claramente obligaciones o sea pasivos, con los que Pemex es una empresa técnicamente quebrada.

A mi entender, nadie ha formulado una definición intelectualmente satisfactoria del vocablo “populismo”, tan usado por los neoliberales cuando quieren detractar. Pero algunos economistas lo han simplificado numéricamente como el hecho de que un gobierno gaste más de lo que ingresa. En ese caso, los famosos pidiregas son una forma perversa de populismo; y en consecuencia, Hacienda es hipócritamente populista: han obligado a Pemex a gastar más de los recursos que le asignan y por tanto, a descapitalizarse. Los tales pidiregas se multiplican como conejera y estrangulan las finanzas maniatadas de la empresa nacional. En tanto Hacienda se gasta irresponsablemente las altas utilidades de Pemex.

Es claro que los contratos de riesgo, además de prohibidos en la Constitución, no pueden ser la solución. Urge un serio debate nacional sobre los problemas reales de Pemex. Verdades a medias, reiteradas machaconamente, no contribuyen a un diagnóstico serio que nos lleve a la solución.
Esteban Garaiz.




Entrevista sobre la política energética actual, en México.

Entrevista, que me hacen los periodistas Rubén Martín y Jesús Estrada, sobre la política energética en el actual gobierno.  https://mx.ivoox...