lunes, 19 de agosto de 2019

Venezuela: fracaso del libre comercio



Para Milenio

Esteban Garaiz
27 de noviembre 2018


¿Qué está pasando en Venezuela? La opinión pública mexicana tiene una enorme laguna informativa de lo que ocurre en Venezuela, país hermano americano de habla española, cercano igualmente productor de petróleo, comparable (y todos los días mencionado por comparación) pero del que sabemos poco.
Todos los días los medios “occidentales” de información nos cuentan que los venezolanos por miles están abandonando su país, que era uno de los más prósperos de América y del mundo, y se van a los países vecinos como Colombia, Ecuador y Brasil.
Cuando hace apenas 5 años vivían en Venezuela 5 millones de colombianos, casi todos en empleos de baja calificación.
¿Qué pasa pues? ¿Por qué se van a otros países? Las agencias informativas, sin entrar en detalle, hablan de desabasto: estantes vacíos, no hay qué comprar en almacenes; faltan alimentos y productos básicos. No mencionan desempleo. No mencionan falta de atención a la salud. No mencionan gasolinazo.
No hay gasolinazo en Venezuela. En México con un dólar compramos un litro de gasolina. En Venezuela con un dólar se compran 20 litros de gasolina. Es más: hay un pavoroso contrabando de gasolina hacia Colombia, donde el combustible es caro; y hay una especie de huachicoleo, incluso en barco, para cruzar la frontera colombiana, donde se vende a un precio muy superior en el mercado informal.
Entonces, la pregunta se desplaza: ¿por qué el desabasto ¿Por qué los estantes vacíos?
La oposición política habla también, revolviendo, de falta de democracia y de presos políticos. Aunque saben que no pueden insistir mucho en el tema, porque todos los tales presos políticos están directamente relacionados con el fracasado golpe de estado en 2002.
Leopoldo López, el golpista con el doctor en Economía Pedro Carmona, que había sido en años anteriores alto directivo del Sistema Económico Latino Americano, decidieron derrocar al entonces presidente Hugo Chávez, pero el pueblo venezolano salió en tumulto a las calles, y Pedro fue presidente espurio por día y medio.
Leopoldo López fue generosamente amnistiado; pero ha seguido una y otra vez con sus actividades conspiratorias ilegales; y se dice “preso político”. Hay indicios fuertes de que él está detrás del atentado contra Maduro y su esposa con los famosos drones.

Ahora, en el gobierno de Nicolás Maduro, en una economía de libre mercado, resulta que está escaseando en Venezuela el abastecimiento de subsistencias populares tales como alimentos básicos o útiles de aseo.
Entonces ¿Por qué Aurrerá, o Soriana, o Walmart o la Comer, o Chedraui, no se han lanzado a poner sus supermercados en Venezuela, donde hay fuerte poder de compra? Porque prohibición no hay.
El autollamado “socialismo” venezolano en ninguna circunstancia prohibe el libre mercado de subsistencias populares. Por lo contrario, el gobierno tiene clara conciencia de que el desabasto es hoy el problema, visible, de la vida económica de Venezuela; y el gobierno asegura que es un problema inducido para desestabilizar.
Los lectores avisados podrán preguntarse también qué hace el gobierno bolivariano; por qué no se le ha ocurrido establecer, dentro de las atribuciones legales, que sí tiene, una especie de CONASUPO mexicana, que en los años 1960-82 logró meter en cintura a los supermercados, estableciendo frente a ellos una sana competencia en las subsistencias populares y pudo así contener el alza desbordada de precios en los productos básicos.
En otros importantes renglones de la vida social, el autollamado régimen socialista bolivariano ha tenido sin duda, importantes avances.
La Organización de las Naciones Unidas en su Informe Oficial 2016 detalla: “de 1990 a 2015, el índice de desarrollo humano, IDH, de Venezuela aumentó de 0.634 a 0.767, un aumento de 7 por ciento. Entre 1990 y 2015 la esperanza de vida al nacer aumentado 4.6 años; el periodo medio de escolaridad ascendió a 4.8 años”.
Igualmente, las condiciones generales de atención a la salud son muy superiores a las que prevalecen en México. El régimen bolivariano ha tenido el acierto de acordar con el de Cuba una importante aportación de médicos cubanos, en intercambio por crudo venezolano que surte a las refinerías cubanas, que allí sí funcionan.
Las cifras de la Organización Mundial de la Salud (2017) son elocuentes: Venezuela tiene 220 médicos por cada 100 mil habitantes; México tiene 130; Cuba 590, Estados Unidos 276; Alemania 354.
Así pues, en una economía de libre comercio en materia de subsistencias populares, como es la venezolana en el régimen bolivariano “socialista”, ¿qué es lo que sucede y por qué hay desabasto?
A la imaginación de los amables lectores.

Entrevista sobre la política energética actual, en México.

Entrevista, que me hacen los periodistas Rubén Martín y Jesús Estrada, sobre la política energética en el actual gobierno.  https://mx.ivoox...