martes, 19 de mayo de 2020

Ayuntamientos originarios en Jalisco

Para Milenio

Esteban Garaiz

28 enero 2020

Según la Enciclopedia de México, dirigida por el jalisciense José Rogelio Álvarez, tomo VII, los HUICHOLES (en su idioma: birráricas) ocupan en sus asentamientos actuales un total de 4,225 kilómetros cuadrados, de los cuales: 2,700 corresponden al Estado de Jalisco; área de las más accidentadas del país, con escarpadas montañas, que sobrepasan los 2,500 metros sobre el nivel del mar, y profundas cañadas. El Río Bolaños corre a 800 metros s.n.m.

Cuatro grandes comunidades en Jalisco: Tuxpan de Bolaños, San Sebastián Teponahuaxtlán, Santa Catarina y San Andrés Cohamiata (Tateikie). Una más, colindante en el Estado de Nayarit: Guadalupe Ocotán.

“A cada una pertenecen pequeños grupos que viven dispersos y en constante tránsito”, según los posibles coamiles de cada temporada de lluvias. Aunque resulta útil tener en cuenta que son originalmente un pueblo cazador- recolector, con su propia cosmogonía.

La escasa agricultura temporalera es esencialmente realizada por mujeres. Dato éste de esencial importancia para la impostergable labor de respetuosa integración (que NO asimilación) al bienestar rural a través del trabajo social directo con mujeres y niños.

Se puede afirmar que es el único pueblo indígena no cristianizado; y que su geografía abrupta ha contribuido en gran manera a la sobrevivencia como pueblo originario. Aunque la rapacidad extractiva original ya de nuevo se está haciendo presente de manera furtiva. Además de la cercana actividad del narcotráfico, especialmente al sur de Bolaños en la demarcación municipal de San Martín.

Esa sobrevivencia como pueblo nos recuerda que el Estado mexicano, institucionalizado a partir del virreinato, y con la mayoría de sus instituciones: lengua oficial, estructura jurídica latina, y hasta religión oficial en sus inicios, mantiene con los pueblos originarios de nuestro territorio una inocultable deuda histórica, que debe ser saldada, al menos, a partir de las garantías individuales y derechos humanos establecidos en el Pacto Nacional.

No sólo eso, el único corporativismo con asiento legal es precisamente el de los pueblos originarios, más allá de los derechos individuales. Más aun, en el marco de la reciente Ley del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, publicada en el D.O.F. el 04 de diciembre de 2018.

Para saldar la deuda histórica con el pueblo birrárica, en la Refundación de Jalisco, se requieren básicamente cuatro líneas de acción:

a-    La política: constitución de municipios comunitarios de usos y costumbres, sin interferencias partidarias, refundados sobre los títulos agrarios de sus tierras comunales y sus comisariados;

b-    La material: caminos transitables en todo tiempo desde esas 4 ó 5 “cabeceras”, de manera directa hacia la capital estatal;

c-    La social: el trabajo social de trabajadoras del hogar rural, específicamente con las mujeres, a través de capacitación en puericultura, nutrición y actividades productivas de traspatio; y

d-   La educativa: rescatando la educación bilingüe con internados.


El Istmo de Tehuantepec activo de la Nación mexicana

Para Milenio

Esteban Garaiz

21 de enero 2020

Cuando en 1903 el Congreso de Colombia se negó a ceder el “control perpetuo” del estrecho de Panamá a los Estados Unidos para construir el canal, entonces “los panameños” en fervor independiente proclamaron su separación de Colombia; y “casualmente” había frente a la costa un buque de la armada de los Estados Unidos de América con plenos poderes para firmar un pacto de mutua defensa con los alzados, para protegerlos de los represores colombianos.

Hoy resulta que “los” indígenas del Istmo de Tehuantepec se oponen, según algunas notas de prensa, a la construcción de una vía de ferrocarril que ya está construida hace 100 años.

Ahora que, con la modalidad reciente por la que prácticamente todo el transporte mundial de carga se lleva a cabo en contenedores: en barco, ferrocarril, carreteras, incluso en avión.

Así hoy se puede colocar de costa a costa: del puerto de Salina Cruz en el Pacífico al de Coatzacoalcos en el Golfo, cualquier contenedor en menos de 5 horas, por ferrocarril.

En la actual coyuntura el ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, de carga y de pasajeros, resulta ser una eficaz alternativa al Canal de Panamá; y sin cruce de barcos mediante esclusas que suben y bajan para cruzar en varios días.

No puede caber la menor duda de que la rapacidad imperial está al acecho. La ingenuidad aquí no es perdonable. Ni pintada de los derechos de los pueblos

La población del Istmo de Tehuantepec tiene una larga y arraigada cultura propia y civilización milenaria. Ahí: en la equis de México, surgió uno de los 6 focos civilizatorios del planeta; y el único de Norteamérica: la que hoy llamamos civilización olmeca, por haber surgido en la tierra del hule.

En ese asombroso conglomerado humano se desarrolló, y gravó en piedra, la numeración vigesimal y el concepto y representación matemática del cero: 2 mil años antes de que el uso del cero llegara a Europa en el año 1300 de la era cristiana, a través de la Córdoba morisca, junto con la numeración árabe.

Por supuesto que la revitalización del ferrocarril debe ser consultada con las comunidades originarias (existentes antes de la formación de la Nación mexicana) establecidas milenariamente en el Istmo. Es obligación republicana y deuda histórica. Está, además, ahora establecido en el artículo 5 de la Ley del Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas.

 Por cierto (y esto debe ser dicho con todo respeto, porque la verdad debe prevalecer) la situación social, económica y cultural de las comunidades originarias del Istmo es radicalmente diferente de las históricamente explotadas y marginadas de los Altos de Chiapas.

En todas las tierras llanas del Sureste, hasta Belice y la Costa del Mar Caribe, las comunidades ancestrales son bilingües, integradas (con su propia modalidad) a la vida nacional. Saben lo que quieren para ellas y para sus hijos. Quieren agua doméstica, drenaje, escuelas de nivel superior, hospitales con medicamentos, parques, oportunidades de empleo. No puede caber duda del resultado de la consulta.

 


El engaño de la economía

 Para Milenio

Estaban Garaiz

14 de enero 2020

Lograr ingresos para todos los necesitados, de cualquier origen, es, en sí misma, la verdadera economía.

La economía es, por definición, la eficacia en el uso y disposición de los recursos materiales disponibles, para atender todas las necesidades de todos los seres humanos. Las necesidades de todos antes y por encima de todo. Eso es economía.

Más de la mitad de los 7 mil millones de seres humanos del planeta sufren necesidades vitales. En consecuencia: la economía del planeta está mal.

Muchos economistas han perdido el rumbo: las necesidades materiales de los seres humanos. Se fueron por los indicadores.

Necesidades humanas son: derecho a sobrevivir, en primer lugar; derecho a una adecuada nutrición y atencion a la salud; agua y vivienda; educación para la convivencia humana y capacitación para la productividad; derecho a la sana recreación. Son vitales.

Eso es economía: en sí misma. Profesionales de la economía han perdido el rumbo. Cuentan y recuentan indicadores y entelequias artificiales, como las monedas. Dan puntual seguimiento a las altas y bajas de las paridades, réditos, capacidad de endeudamiento, crecimiento del PIB, ingreso promedio (engañoso promedio) per cápita; y demás.

Mientras tanto, la razón esencial de la economía anda sin rumbo. No estamos hablando de moral. Estamos hablando de racionalidad económica: de necesidades materiales de los seres humanos, vitales. Primera obligación del Estado: los derechos de todos.

Más de la mitad de los seres humanos, según sus informes nacionales, tienen índices de mortalidad infantil inaceptable ante los conocimientos y capacidades de la ciencia médica de hoy.

Incomprensible, científicamente incomprensible, que la población de los Estados Unidos de América tenga un índice de mortalidad infantil de casi el doble que el de la Isla de Cuba (con más de medio siglo de bloqueo).

Por cierto: igualmente incomprensible que el gobierno federal de ese país norteamericano ponga toda clase de trabas “legales” a que su población civil viaje a la isla al llamado “turismo médico”, donde la atención a su salud individual le resulte notoriamente más económica.

También extraño resulta que ese democrático gobierno tenga que defender “sus intereses” (o sea: intereses suyos) en Irak, matando en Irak con drones a un general en Irak.

Quizá el presidente de ese país norteamericano considere de su obligación explicar democráticamente al pueblo iraquí por qué necesidad económica de atención a las necesidades de su pueblo norteamericano, se vio en la urgencia de matar en territorio ajeno.

Quizá sea para, además de mejorar la atención a la salud de toda su población, también para superar el rezago que ya sufre la población escolar en su país, según las notas que presentan las pruebas PISA de los países económicamente fuertes de la OCDE.

Como en este mismo espacio informamos a nuestros amables lectores en la nota del día 17 de diciembre de 2019 pasado, los escolares estadounidenses (o sea: su sistema educativo) aparecen en el lugar 19. Después de China, Singapur, Japón y otros 15 países, en matemáticas.

Eso es economía. Lo demás es especulación financiera: engaño.

P.D. ¿Quién sanciona al sancionador?


José, María y Jesús migrantes.

Iosef Bar David, el artesano carpintero galileo, una vez cumplido el mandato del Imperio Romano del censo en la provincia de Judea bajo el poder de Herodes, recibió un aviso del Cielo: “Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto; y permanece ahí hasta que yo te diga; porque Herodes buscará al niño para matarlo”.

José con María y el niño recién nacido, emprendió una ruta ampliamente conocida por muchos antes, por la zona norteña de la Península del Sinaí, hacia el Delta del Nilo: la tierra de Golán, ocupada desde 1600 años antes por sucesivos migrantes de origen semita pastoril hacia las fértiles llanuras del norte de Egipto: los hicsos.

Huella habían dejado en el Estado egipcio y en los sucesivos gobiernos faraónicos los consejos de un joven esclavo de aquel mismo origen, y precisamente cuyo nombre llevaba el nuevo migrante: Iosef.

El esclavo le había dicho al faraón: “Guarden el quinto del trigo cosechado en los 7 años de abundancia; y esa provisión quedará en depósito para los 7 años de hambre”. Así marcó el sueño faraónico de las vacas flacas la rectoría del Estado egipcio. Así también quedó marcada la ruta del “egyptian dream” por el norte de la Península de Sinaí hasta Golán.

De algo deben haber servido al carpintero José para el viaje improvisado los regalos que había recibido el recién nacido de los tres Magos llegados de Oriente, es decir: de Mesopotamia (lo que ahora se llama Iraq); útiles le resultaron: el oro, el incienso y la mirra.

Aquellos hombres escudriñadores del firmamento y que en los astros habían leído que en aquel establo de Belén, cerquita de Jerusalén había nacido un niño especial. “¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido?”. Eso fue precisamente lo que alarmó a Herodes.

Mucho pesó en la vida del recién nacido, y aun en su muerte en el cadalso, el sobrenombre de rey; que él tuvo que negar, aclarando. “Entonces ¿tú eres rey?” le preguntó el pretor Pontius Pilatus. Contestó Jesús: “Mi reino no es de este mundo”.

No precisan los Evangelios cuánto tiempo vivió Jesús en Egipto durante su infancia y juventud como migrante. Sí sabemos, por fuentes históricas diversas, la gran influencia mutua entre la cultura egipcia y la de los pueblos semitas del oriente mediterráneo.

Dice el apóstol Mateo que, por medio del profeta, dijo Dios: “De Egipto llamé a mi hijo”. En efecto, muerto Herodes, nuevamente llegó a José el aviso celestial: “Levántate, toma al niño y a su madre, y vete a tierra de Israel, porque ya han muerto los que procuraban la muerte del niño”. Pero temeroso de Arquelao se fue a vivir a Galilea, al norte de Judea.

Por eso, Iehoshúa Bar David era conocido como el Galileo. Después de ser bautizado por inmersión en el río Jordán, supo que su pariente Iohanes el Bautista había sido decapitado por Arquelao.

Las migraciones han nutrido y enriquecido a la Humanidad. Aquí, en nuestras comunidades tradicionales lo saben muy bien; en la celebración de sus posadas navideñas, llenas de fraternidad: “Entren santos peregrinos”. 


Derechos religiosos y Estado laico


Para Milenio
Esteban Garaiz
31 diciembre 2019
Respetuosamente a las y los senadores

El artículo 24 y el 130 de nuestra Constitución son claramente, y lógicamente, complementarios el uno del otro.
El primero; o sea: el 24, es un derecho humano expreso, una garantía individual. Dice en su versión actual: “Toda persona tiene derecho a la libertad de convicciones éticas, de conciencia y de religión, y a tener o adoptar, en su caso, la de su agrado. Esta libertad incluye el derecho de participar, individual o colectivamente, tanto en público como en privado, en las ceremonias, devociones o actos del culto respectivo, siempre que no constituyan un delito o falta penados por la ley”.
El segundo, es decir: el 130 es, por otra parte, una atribución acotada del Estado: NO podrá imponer a los seres humanos en México una religión oficial, obligatoria.
Porque así ocurría en la primera constitución que tuvo la República Mexicana: en 1824, que dictaba que la religión oficial de la nueva nación era la misma del Virreinato español: la Católica Apostólica Romana, “sin tolerancia de ninguna otra”.
Como se sabe, esta situación oficial de intolerancia duró hasta el movimiento la Reforma, liderada por el Presidente Benito Juárez. En la Constitución de 1957, ya no se establece religión oficial obligatoria para todos los mexicanos.
De enorme importancia también para el desarrollo nacional fue suprimir el poder terrateniente de las corporaciones eclesiásticas, que según autores de la época, como Alexander Von Humboldt, reportaron que eran dueñas de más del 40 por ciento de las tierras cultivables del territorio nacional: los llamados “bienes de manos muertas”.
(Aunque, como es igualmente sabido, el Constituyente de la Reforma dejó intacto el régimen agrario colonial heredado del Virreinato: con latifundios enormes en manos de mil familias, y peonaje de las “cuatro quintas partes de los mexicanos”).
Es en la Tercera Transformación de México: la Revolución Mexicana, cuando en la Constitución de 1917 (que todavía debe regirnos, aunque notoriamente reformada y deformada) se plasma, además de la garantía individual de libertad de creencias en el artículo 24, también la responsabilidad del Estado de garantizar las de todos.
Dice hoy el artículo 130: “El principio histórico de la separación del Estado y las iglesias orienta las normas contenidas en el presente artículo”.
Ahora bien, y volviendo a los derechos de las personas, es importante recalcar que, a cada derecho humano, corresponde automáticamente la obligación pública, es decir: del Estado, de cumplirlo y hacerlo cumplir: de tutelar ese derecho.
En la Zona Metropolitana de Guadalajara se presentan de manera ejemplar dos casos típicos del ejercicio de este derecho individual “de participar individual o colectivamente, tanto en público como en privado, en las ceremonias, devociones o actos de culto respectico”.
Cada 12 de octubre acuden por cientos de miles los fieles a la Basílica de Zapopan. Del mismo modo, en agosto, acuden fieles de la Luz del Mundo a su templo central. En ambos casos tiene la autoridad la obligación de proporcionar los elementos de protección civil a ese derecho: tutelar el derecho de todos.


Bendiciones de fin de año


Para Milenio
Esteban Garaiz
24 de diciembre 2019

En este solsticio de invierno, en plena temporada de posadas, que son el bello reflejo de la fraternidad mexicana, nuestra Nación ha recibido una serie de bendiciones que nos deben llenar de cauteloso optimismo.
Bendiciones que son también producto del tesón del pueblo mexicano y de su dirigencia nacional.
Podemos enumerar con alegría, en una primera lista: 1) el descubrimiento del yacimiento petrolero gigante de Quesqui en Huimanguillo, Tabasco: el más grande descubrimiento en 30 años; 2)la confirmación del yacimiento en Bacadéhuachi, Sonora, de litio, el mineral estratégico más importante del siglo XXI, considerado, hoy por hoy, como el más grande del mundo; 3) el aumento histórico, concertado, de 20 por ciento al salario mínimo general, en beneficio de los millones de trabajadores con ingresos familiares más bajos del país.
A éstas hay que añadir: 4) el avance en la rehabilitación en las 5 refinerías más antiguas a más de un 60 por ciento, para acercarse en un año a producir de nuevo la gasolina necesaria para la movilidad nacional actual; 5) el anuncio autocrítico del Ministro Arturo Zaldívar, de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, reconociendo las fallas serias en el proceder del Poder Judicial de la Federación, como el nepotismo y manifestando la voluntad política para su regeneración; y complementariamente el arribo a la judicatura del maestro Bernardo Bátiz, hombre de impecable trayectoria en el servicio público.
Evidentemente no bastaba con empeñarse en la regeneración nacional del Poder Ejecutivo Federal, y también de los actos del Poder Legislativo, con una avalancha de 30 millones de voluntades ciudadanas en lucha por la conducción honesta del país por el bien de todos, empezando por aquellos a los que se les ha venido negando sus derechos más elementales escritos en el Pacto Nacional.
Un sexto punto benéfico sería el gran logro diplomático de la aprobación de las adiciones al T-MEC y con ellas la continuación de los elementos centrales del Tratado de Libre Comercio.
La presencia de Agregados Laborales, que existen en el Derecho Diplomático Internacional desde hace decenios en todas las embajadas del mundo, no debe asustar a nadie; y menos que haya dirigentes empresariales que se quieran envolver en la bandera en defensa de la soberanía nacional.
Su función es simplemente informar a sus gobiernos de la situación laboral en el país sede. Si en México cumplimos cabalmente con lo establecido en el artículo 123 de nuestra propia Constitución, a nadie aquí le debe causar nerviosismo que los Agregados Laborales informen de ello a sus respectivos gobiernos.
Como el propio Ejecutivo ha reconocido, el aumento al salario mínimo es todavía insuficiente para recuperar el poder adquisitivo que tuvo en 1976. La prudencia financiera impone la gradualidad. Mientras tanto, el aumento para 2019 no causó el temido desencadenamiento de la inflación: otro mito derrumbado.

La prueba PISA y el liderazgo de China


Para Milenio Jalisco
Esteban Garaiz
17 de diciembre 2019

Está divertido. De ninguna manera esta nota pretende echar marcha atrás de la posición en contra de que la educación que hay que impartir a la niñez mexicana, se reduzca a la mera formación- información profesional, tal como propugna y valora la OCDE a través de la prueba escolar PISA.
Pero resulta muy ilustrativo fijar la atención en los resultados publicados en una nota de Olga R. Sanmartín fechada en Madrid y publicada en El Mundo, 4 de diciembre (encartado en Milenio Diario Jalisco).
La nota presta atención especial a los resultados escolares españoles: en una escala de 19 países. En ella se comparan los resultados en matemáticas.
En esa escala de resultados aparece China en primer lugar con 591 puntos, seguida de Singapur con 569, Japón con 527, Corea del Sur 526, Estonia con 523, Holanda con 519, Polonia con 516 y Suiza con 515.
A continuación, aparecen Eslovenia con 509, Finlandia con 507, Reino Unido con 502, Alemania 500 y Francia con 495.
Sigue la escala: Portugal con 492 puntos en matemáticas, Italia 487, Lituania 481, igual que Hungría con 481. Al final de la tabla aparecen: España también con 481 puntos y Estados Unidos a lo último con 478 puntos en la valoración de matemáticas.
México no aparece en la tabla citada.
Resultados muy parecidos se observan en la prueba de ciencias; donde China sigue en primer lugar con 590 puntos, Alemania queda en el lugar 11 con 503, Estados Unidos en el puesto 12 con 502 puntos y España en el lugar 16 con 483 puntos; seguida de Lituania, Hungría e Italia.
Hasta a la OCDE le va quedando claro que no es necesariamente lo mismo: crecimiento económico medido en cualquier moneda nacional (aun con pretensiones de referencia mundial) que lograr desarrollo social íntegro en una convivencia nacional e internacional.
Pero que, efectivamente, los conocimientos básicos de la niñez escolar en materia de ciencias y de matemáticas pesan en la productividad de una nación entre las causas principales.
De poco le van a servir a Donald Trump los muros, los aranceles, la pretendida propiedad intelectual o las insensatas pretensiones de interrumpirle (por ejemplo) la cadena productiva a Huawei.
Ya sólo falta que quiera cobrar propiedad intelectual por el cero matemático de la numeración árabe, que llegó a Europa por la Córdoba morisca en el año de 1300 de la era cristiana (los romanos no conocieron el cero).
Ya los chinos han ganado la carrera: de la escolaridad y de la capacidad económica. Con la férrea rectoría del Estado y utilizando el mercado.
Pero hay que insistir en que no se puede, por ningún concepto, reducir la educación al mero aprendizaje de conocimientos científicos y habilidades matemáticas.
En nuestro caso, el artículo tercero del Pacto Nacional es contundente y lúcido: “La educación que imparta el Estado tenderá a desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano y fomentará en él, a la vez, el amor a la Patria, el respeto a los derechos humanos y a la conciencia de la solidaridad internacional, en la independencia y en la justicia”.


Entrevista sobre la política energética actual, en México.

Entrevista, que me hacen los periodistas Rubén Martín y Jesús Estrada, sobre la política energética en el actual gobierno.  https://mx.ivoox...