martes, 19 de mayo de 2020

El engaño de la economía

 Para Milenio

Estaban Garaiz

14 de enero 2020

Lograr ingresos para todos los necesitados, de cualquier origen, es, en sí misma, la verdadera economía.

La economía es, por definición, la eficacia en el uso y disposición de los recursos materiales disponibles, para atender todas las necesidades de todos los seres humanos. Las necesidades de todos antes y por encima de todo. Eso es economía.

Más de la mitad de los 7 mil millones de seres humanos del planeta sufren necesidades vitales. En consecuencia: la economía del planeta está mal.

Muchos economistas han perdido el rumbo: las necesidades materiales de los seres humanos. Se fueron por los indicadores.

Necesidades humanas son: derecho a sobrevivir, en primer lugar; derecho a una adecuada nutrición y atencion a la salud; agua y vivienda; educación para la convivencia humana y capacitación para la productividad; derecho a la sana recreación. Son vitales.

Eso es economía: en sí misma. Profesionales de la economía han perdido el rumbo. Cuentan y recuentan indicadores y entelequias artificiales, como las monedas. Dan puntual seguimiento a las altas y bajas de las paridades, réditos, capacidad de endeudamiento, crecimiento del PIB, ingreso promedio (engañoso promedio) per cápita; y demás.

Mientras tanto, la razón esencial de la economía anda sin rumbo. No estamos hablando de moral. Estamos hablando de racionalidad económica: de necesidades materiales de los seres humanos, vitales. Primera obligación del Estado: los derechos de todos.

Más de la mitad de los seres humanos, según sus informes nacionales, tienen índices de mortalidad infantil inaceptable ante los conocimientos y capacidades de la ciencia médica de hoy.

Incomprensible, científicamente incomprensible, que la población de los Estados Unidos de América tenga un índice de mortalidad infantil de casi el doble que el de la Isla de Cuba (con más de medio siglo de bloqueo).

Por cierto: igualmente incomprensible que el gobierno federal de ese país norteamericano ponga toda clase de trabas “legales” a que su población civil viaje a la isla al llamado “turismo médico”, donde la atención a su salud individual le resulte notoriamente más económica.

También extraño resulta que ese democrático gobierno tenga que defender “sus intereses” (o sea: intereses suyos) en Irak, matando en Irak con drones a un general en Irak.

Quizá el presidente de ese país norteamericano considere de su obligación explicar democráticamente al pueblo iraquí por qué necesidad económica de atención a las necesidades de su pueblo norteamericano, se vio en la urgencia de matar en territorio ajeno.

Quizá sea para, además de mejorar la atención a la salud de toda su población, también para superar el rezago que ya sufre la población escolar en su país, según las notas que presentan las pruebas PISA de los países económicamente fuertes de la OCDE.

Como en este mismo espacio informamos a nuestros amables lectores en la nota del día 17 de diciembre de 2019 pasado, los escolares estadounidenses (o sea: su sistema educativo) aparecen en el lugar 19. Después de China, Singapur, Japón y otros 15 países, en matemáticas.

Eso es economía. Lo demás es especulación financiera: engaño.

P.D. ¿Quién sanciona al sancionador?


Entrevista sobre la política energética actual, en México.

Entrevista, que me hacen los periodistas Rubén Martín y Jesús Estrada, sobre la política energética en el actual gobierno.  https://mx.ivoox...