miércoles, 14 de febrero de 2007

TERRORISMO

Febrero 12, 2007


Es necesario decir en primer término que todo terrorismo y toda violencia son execrables y deben ser repudiados y combatidos.

Pero, a continuación, resulta igualmente obligatorio decir que históricamente, durante todo el siglo XX y el XXI, está científicamente comprobado que todos los terrorismos, salvo muy escasos ejemplos de excepción, tienen un carácter reactivo. Se trata siempre de nacionalismos irredentos: el ERI irlandés, ETA en el País Vasco, la Irgún terrorista israelí en los años cuarenta, el terrorismo Kurdo, el corso, Hamás y OLP en Palestina, el republicanismo islámico saudí de Al Queda, el terrorismo checheno, el argelino en los años sesentas, la desgracia de Darfur en el Sudán del sur, los Tigres Tamiles en la isla de Ceilán (Sri Lanka) y un largo etcétera.

O se trata de izquierdas ilegalizadas y perseguidas por el poder real, es decir igualmente irredentas, cómo El Salvador, Nicaragua o Colombia.

También está históricamente comprobado que no ha podido ni podrá ser exterminado por la represión. Como decía Mahatma Gandhi, “el ojo por ojo sólo nos llevará a que todos quedemos ciegos”.

Si se quiere combatir a fondo el terrorismo, no podrá ser combatiendo las consecuencias, sino eliminando las causas. Haciendo planteamientos radicalmente democráticos y no encubriendo la represión en argumentos jurídicos y constitucionales.

Pongamos el ejemplo de Chechenia. La no independencia del pueblo checheno se sustenta en la constitución de la extinta Unión Soviética. La constitución soviética de 1920 no hizo sino dar forma democrática y jurídica al viejo imperio ruso, que había avasallado a otras nacionalidades en los siglos anteriores: XVII, XVIII y XIX.

La única razón por la que Azerbaiyán es hoy una nación independiente de Rusia y Chechenia no lo es, se sustenta en el hecho de que según la vieja constitución soviética, Azerbaiyán era una de las 16 repúblicas soberanas que integraban la URSS; Chechenia, en cambio, era una república autónoma dentro de la República Soviética de Rusia. Pero Chechenia tiene, al igual que Azerbaiyán, su propio pueblo (de religión mayoritariamente musulmana), su propia lengua, su propia cultura… y mucho petróleo.

Si se mira bien, prácticamente todas las fronteras hoy “constitucionales” de todos los estados nacionales del planeta son en realidad cristalización jurídica de violencia bélica: la Polonia de hoy, la Alemania de hoy, el Reino Unido de la Gran Bretaña e Irlanda del Norte, Cachemira en la India, Japón sin la isla Karafuto; para no hablar de los estados africanos, todos calcados sobre los territorios coloniales sin ningún respeto por los grandes pueblos originales de África, con fronteras artificiales.

Eso incluye, por supuesto, nuestras propias fronteras desde 1848. En la Organización de las Naciones Unidas mucho, muchísimo, se habla de la democracia; nadie se atreve a plantear la democracia de los pueblos, la democracia de las fronteras; la auténtica autodeterminación de los pueblos. Es demasiado subversivo. Es preferible el estado de derecho.

Incluso cuando nuestros diplomáticos hablan (más bien hablaban) de la autodeterminación de los pueblos, principio rector en nuestra Constitución (todavía así está escrito), siempre lo entendieron dentro de las fronteras constitucionalmente establecidas. Esas fronteras no están a discusión; no entran en la democracia.

Poco importa si hay mames, chujes, jacaltecos del lado de México y mames, chujes y jacaltecos del lado de Guatemala. O si hay huicholes del lado de Jalisco y huicholes del lado de Nayarit; o mixtecos de Guerrero y mixtecos de Oaxaca. Mucho menos si hay Kurdos en el oriente de Turquía y Kurdos en el norte de Irak y de Siria, en total 20 millones de seres humanos sin estado propio

Los palestinos, o filisteos, ahí estaban cuando llegaron los israelitas hace 3,000 años y Sansón derribó las columnas del Templo de Dagón en Gaza. Dalila era una mujer del pueblo de los “pilistín”. Parece que desde entonces aprendieron de Sansón los palestinos el terrorismo suicida. Dice la Biblia en el libro de los jueces que Sansón clamó: “Muera yo con los filisteos”, derribó las columnas sobre las que descansaba la casa y “los que mató al morir fueron mucho más que los que había matado durante su vida”. Y hoy, en Gaza y en toda la tierra del Jordán al Mediterráneo, seguimos viendo con horror que los y las descendientes de Dalila deciden en nombre de Dios morir matando. Deben estar muy desesperados.

Hace unos días José María Aznar, expresidente del gobierno español, reconoció finalmente que en Irak no había armas de destrucción masiva. Todavía no reconoce que la terrible tragedia del 11-M en la estación de Atocha en Madrid fue una clara reacción del terrorismo a su criminal decisión de llevar al ejército español, contra la expresa voluntad del 90 por ciento de los españoles, a la bárbara aventura de la invasión de Irak, haciéndole el juego a George W. Bush. De las carnicerías diarias desatadas en ese país desde la invasión “aliada”, poco hay ya que comentar.

Mientras tanto, nuestros jóvenes siguen viendo en la pantalla grande y en la chica películas de terror, del tipo que sea con tal de que aterroricen, financiadas de manera claramente orquestada. Es conveniente que la gente que no lee viva aterrorizada. Aunque en México ni la debemos ni la tememos. Por desgracia para ese poder el tema del terrorismo no es todavía prioritario para el pueblo de México.


Esteban Garaiz

Lic. en Relaciones Internacionales

jueves, 1 de febrero de 2007

GUERRA SANTA

Marzo 27, 2006


Reverendo Padre Oriol:

¿Qué va a hacer la Santa Madre Iglesia Católica Romana - ahora que pretende tener un acercamiento con "quienes acatan la voluntad de Dios", es decir los musulmanes - con todas las imágenes de la Virgen María, incluidas las dos de Wadi-al-lupe, la de aquí y la de allá, que humillan la Media Luna a sus pies; o con las abundantes imágenes de Santiago Apóstol, el Matamoros (supongo que le queda claro lo que es matar moros) que con las patas de su caballo aplasta y humilla a los sarracenos?... El pobre pescador de Tiberíades, que nunca en su vida se subió a un caballo. Supongo también que ha reflexionado que el crimen cometido por el joven homicida musulmán fanático contra un santo varón como el padre Andrés Santoro, es una reacción, es decir una acción de respuesta a una acción previa. ¿Cuándo dejaremos de matar en el nombre de Dios, cruzados o yihaddín, cristeros o calvinistas? ¿Por qué la Iglesia Católica sigue glorificando a los "mártires cristeros" (los que mataron por Cristo) como en el vitral izquierdo del ábside del bello santuario inconcluso de Zamora Michoacán, con cananas y fusiles en la flamante casa de Dios? ¿Hay una guerra santa buena y bendita y una guerra mala y demoníaca? Por cierto ¿Por qué Guillaumín de Gante se copiaría nuestra imagen del Tepeyac, rayos celestiales incluidos, y la colocaría en el coro del bello monasterio de Guadalupe en Extremadura, en 1450? ¿O será que Santa María le quiso dejar claro a Juan Diego que prefería advocaciones en árabe, como Fátima la hija del Profeta?

Un respetuoso saludo

Esteban Garaiz

lunes, 29 de enero de 2007

ETA

Respetable señor Oriol:


Usted miente, y sabe que miente, cuando dice que en México no hay ETA ni nada que se le parezca. En los últimos cuatro meses han muerto en México, por asesinatos del crimen organizado, más del doble de personas que las que ha asesinado ETA en toda su historia desde 1952.


Debe quedar claro que no justifico ningún homicidio; ni los cometidos por el régimen del general Franco contra los jóvenes de EKIN antes, subrayo: antes, del primer asesinato cometido por ETA, ni las barbaridades que ha hecho ETA, ni siquiera la muerte del almirante Luis Carrero Blanco, en 1973, que muchos españoles agradecieron.


Efectivamente, ETA, como usted atinadamente dice, sigue intentando ambas vías. La pregunta seria, y hasta cristiana, es por qué el Estado Español se empeña en cerrar por todos los medios la vía pacífica y política, cuando se persigue con saña a Julen Madariaga, que plantea el nacionalismo de izquierda por la vía pacífica; y cuando las “concesiones políticas”, que rechaza violentamente el Partido Popular, podrían consistir en la estricta aplicación de la ley española acercando a los presos etarras a sus familias, sin mandarlos ilegalmente a las Islas Canarias, y no sentenciando nuevamente sobre el mismo crimen juzgado y purgado legalmente.


Finalmente, por pura claridad mental, habría que preguntarse si lo que realmente se quiere es acabar con el terrorismo y las muertes violentas de ahora en adelante, que es la obligación política y moral del gobierno español, o lo que se pretende es aplastar el nacionalismo radical vasco por las dos vías, con un espíritu revanchista sin ningún talento político ni la más mínima calidad ética.

Le envío un cordial saludo.


Esteban Garaiz I.

jueves, 18 de enero de 2007

FUNDAMENTOS FILOSOFICOS DE LAS AUTONOMIAS INDIGENAS

Septiembre 02, 2001

Las naciones indígenas ya existían al momento de la constitución del Estado-Nación de México en 1821. Es más: ahí estaban antes de la gradual formación, durante 300 años, de esta nuestra nación que con eufemismo llamamos mestiza, producto de la conquista violenta y que fue creciendo a expensas de ellas.

La proclamación de la independencia trigarante fue la clara traición a las aspiraciones insurgentes. Con el lema de: Independencia, Religión y Unión, la unión significó el tiburón y las sardinas en el mismo acuario. En todo caso, a pesar del nombre oficial adoptado en 1824, el espíritu federalista quedó hecho a un lado frente a la concepción jurídica romana y napoleónica: por sobre el ayuntamiento – o ayuntamiento – el concepto dominante de Imperium: (el mismo de la España Una, Grande y Libre que tendrían los falangistas en el Siglo XX y que conservan algunos de nuestros constitucionalistas más renombrados).

El nuevo estado – nación en ningún momento hizo el reconocimiento expreso de la existencia de estos pueblos con fisonomía propia; y esta enorme deuda histórica sigue pendiente hasta nuestros días.

El espíritu trigarante perduró por todo el siglo XIX, hasta que la Nación revienta con la Revolución Mexicana de 1910-17.

Incluso, el movimiento de la Reforma, que representó un trascendente avance en la esencia republicana y laica del Estado mexicano, con la brillante generación jefaturada por Benito Juárez, “indio de la nación zapoteca” según él lo expresó en sus Apuntes para mis Hijos, sin embargo, no sólo cometió la misma omisión severa en la Constitución Política de 1857, sino que representó un retroceso en la tenencia de la tierra de las comunidades indígenas.

Paradójicamente había habido mayor reconocimiento hacía ellas por parte de los ordenamientos jurídicos del Virreinato; y también paradójicamente, muchos de los llamados usos y costumbres y el protocolo municipal de las comunidades indígenas de hoy mantienen la estructura y nomenclatura virreinal de los ayuntamientos españoles.

En el período final de la República Restaurada, durante el Porfiriato, las compañías deslindadoras aceleran la erosión del patrimonio territorial de los pueblos indígenas desde el 18 de diciembre de 1876 e incluso el Ejército nacional guerrea contra varios de estos pueblos como si se tratara de enemigos extranjeros.

Así la estructura social agraria, basada en el régimen arcaico de haciendas, no desaparece con la salida de los españoles peninsulares, sino que perdura y se agrava después de la independencia Trigarante, cien años más de lo mismo con una sociedad altamente estamentada cuyas capas sociales están esencialmente vinculadas al origen étnico. Hasta la gran eclosión revolucionaria.

Los constituyentes de Querétaro reconocieron en el artículo 27 la personalidad jurídica de los núcleos de población comunales, determinaron la restitución de tierras, bosques y aguas y declararon nulas todas las enajenaciones de tierras, aguas y montes pertenecientes a las comunidades. Pero tampoco se plantearon el reconocimiento político de los pueblos indígenas constituidos como entidades sociales diferenciadas antes de la creación del Estado Nación.

Es cierto que la Secretaría de Educación Pública, más con un afán integracionista, ha instrumentado un ejemplar programa de educación bilingüe. Pero en ningún momento, hasta el alzamiento de 1994, ni el Gobierno Federal ni el Congreso de la Unión se han planteado el reconocimiento oficial de las lenguas indígenas del territorio nacional.

La raíz esencial de esta omisión continuada, de esta grave deuda histórica es la concepción unitaria e indivisa del Estado, que no se compagina, más aun: que se contradice con las expresiones formularias de un federalismo que se concibe como subdivisión administrativa de arriba hacia abajo.

Los propios romanos, en el auge de su imperio fueron más flexibles con los pueblos federados, algunos de los cuales todavía hoy, conservan su idioma indígena 2000 años después.

El gobierno virreinal español, sin duda sustentado en el pensamiento filosófico de Francisco de Vitoria sobre el derecho de gentes, difundido después por los jesuitas, permitió cierta autonomía y organización propia a los pueblos indígenas y en muchos casos respetó y ratificó formalmente sus territorios.

No deja de ser una terrible contradicción que un Estado que se define democrático, republicano y federal continúe hoy con esta pesada deuda histórica para con sus pueblos originarios; y que sus más renombrados constitucionalistas sigan empanicados ante la “balkanización” de la República.


Nación según el Diccionario de la Lengua Española, es un “conjunto de personas de un mismo origen étnico y que generalmente hablan un mismo idioma y tienen una tradición común”.

viernes, 12 de enero de 2007

Carta a Catón

11 de Enero de 2007


Muy estimado Catón:


Gozo mucho sus notas diarias de las que soy asiduo. Más me hacen pensar, por su hondura filosófica, los artículos que firma el ciudadano Armando Fuentes Aguirre; son una verdadera delicia intelectual.

Hay, sin embargo, un punto importante en su comentario de hoy del que discrepo radicalmente y no me aguanto las ganas de hacérselo saber con todo el comedimiento. Hace 100 años – y otros 100 después de la independencia – nuestro país era una república sin ciudadanos: más del 80 por ciento de los mexicanos era analfabeto, sin acceso a la atención médica ni a la seguridad social, sin tierra propia, ni siquiera acceso a la economía monetaria, puesto que se les “pagaba” en especie, más la deuda creciente y transmitida de padres a hijos. Una república de porquería. Ya éramos un país de pobres en 1907 y, por supuesto, la causa no era ni el estatismo caduco ni la limitación a la acción de los particulares ni las abstrusas tesis de redención social. La verdadera malformación congénita de la Nación mexicana radica en el despojo de la tierra a sus naturales por parte de los conquistadores y la implantación del régimen de haciendas, o sea el “feudalismo americano”, que traen después de haberse quedado rezagados respecto del resto de Europa y de su naciente burguesía, después de 800 años de guerras en su propia reconquista.

Parafraseando: en 1571, 50 años después de la conquista de México, los naturales poseían el Evangelio y los conquistadores la tierra… en la que los pusieron a trabajar. Esa sociedad terriblemente estamentada es la causa verdadera de nuestro retraso, porque la independencia trigarante fue la más completa traición a los ideales insurgentes, el más descarado y alevoso gatopardismo, que nos dio 100 años más de estructura colonial, una independencia sin desconquista.

Le mando un abrazo agradecido.

Esteban Garaiz

P. D. Por cierto que hace ya un cuarto de siglo que se desmanteló el régimen estatista del paternalismo clientelar y no hemos vuelto a tener índices de crecimiento económico de 6 por ciento sobre PIB – 36 por ciento en un sexenio – como en el período 71-76, cuando la economía registró el índice de remuneración al factor trabajo más alto de la historia nacional. Le confesaré con rubor que a veces estoy tentado de sumarme a la camarilla de los nostálgicos del pasado.

Vale E. G.

lunes, 8 de enero de 2007

Gandhi en Acapulco

18 de Diciembre de 2007


Oí decir el otro día en Guerrero a un querido amigo que en esa entidad perdura “la cultura de la presión política”. Me quedé pensando que, en efecto la presión política masiva, de carácter pacífico, es la expresión democrática, o predemocrática, frente a un poder represor que abandera el estado de derecho de origen oligárquico. Cuando no hay auténticos cauces para la expresión y prevalencia de los intereses mayoritarios, las masas salen a las calles. Será porque no creen que las leyes aprobadas, que a todos obligan, realmente corresponden a las promesas de campaña que lograron sus votos.

A veces estas expresiones espontáneas son atribuidas a un partido sin que necesariamente hayan sido promovidas por su dirigencia. Incluso puede darse el caso de que el partido pretenda apropiarse la bandera del reclamo general.

En muchas ocasiones también ha llegado la represión ¿Por qué siempre los “rebeldes” y “violentos” ponen los muertitos? Después viene el silencio. A veces llega una especie de amnistía social tácita para el poder público represor, que se retroalimenta de la impunidad. ¿Quién recuerda todavía Aguas Blancas?

Todo eso pensaba viendo la estatua de Mahatma Gandhi en la Costera frente a mi hotelito. Recordaba que ese hombre,hoy paradigma de la resistencia pacífica, fue en su tiempo un “rebelde” frente al estado de derecho del Imperio Británico, después de haberse titulado de abogado en el centro del propio Imperio. Desobedeció la ley de la sal, rompió el estado de derecho y su marcha al mar determinó el inicio de la liberación de su país. Hoy los indios elaboran las leyes que les obligan, con todas las limitaciones que se quiera mencionar, y van logrando gradualmente la democracia retroalimentada con la justicia social.

Tengo para mí que todavía necesitamos en México que perdure “la cultura de la presión política” pacífica de las mayorías, que nada tiene que ver con ese fenómeno creciente del cabildeo en favor de intereses particulares y contra el interés general, y que ahora nos quieren vender como una práctica “normal” de la democracia, cuando es una de sus peores perversiones.

Esteban Garaiz

jueves, 14 de diciembre de 2006

REFORMAS ELECTORALES NECESARIAS

Diciembre 03, 2006

Si se observa bien, el título Vigésimo Cuarto del Código Penal, que hace referencia a los delitos electorales en sus artículos 401 a 413 inclusive, se refiere a los actos delincuenciales relacionados básicamente con la jornada electoral.

La experiencia recién vivida en el pasado Proceso Electoral Federal 2005-2006, nos indica la necesidad urgente de que se concreten disposiciones más bien dispersas en el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales, que sin embargo establecen claras prohibiciones, pero no se ven reflejadas en sanciones nítidamente establecidas ni aparecen en el citado Título Vigésimo Cuarto del Código Penal; además de que del mismo modo quedan sin aclarar los sujetos sancionables ni la autoridad sancionadora.

Resulta verdaderamente urgente que exista una ley reglamentaria para el artículo 33 constitucional, que prohíbe terminantemente que los extranjeros se inmiscuyan en los asuntos políticos del país. Es incomprensible que, a 90 años de la promulgación de la Constitución Política, la aplicación de dicho artículo quede plenamente al arbitrio del Poder Ejecutivo Federal, hoy por hoy específicamente al del Instituto Nacional de Migración (INM), autoridad que ha prohibido el ingreso al país por 5 años al abogado Jeff Anderson, defensor de las víctimas de los sacerdotes pederastas de la Iglesia Católica, exportados a California por la jerarquía mexicana; que igualmente expulsa del país a ingenuas jovencitas italianas que asisten a los actos de la otra campaña del Subcomandante Marcos; y que, en cambio, permita, sin la más mínima reacción, que acuda un personaje político como el español José María Aznar y que haga un abierto pronunciamiento público en favor de uno de los candidatos presidenciales y después se retire del país tan campante; o que, ante la presencia del español Antonio Solá, socio de Aznar en el despacho de Gloria Ostos, conteste el INM que su presencia en el país se debe a que fue contratado por una empresa mexicana, que a su vez prestó servicios profesionales en materia de propaganda electoral sucia, en favor de un candidato presidencial, cuando queda claro que eso resuelve como mucho su situación migratoria, pero no contesta el tema central que es su intervención en los asuntos políticos del país.

Conviene decirlo una vez más: las principales fallas a la pulcritud electoral durante el proceso electoral pasado no provinieron de los métodos establecidos en la organización electoral, sino de las normas vigentes para la integración de las mesas directivas: eso por lo que toca a la jornada electoral.

Pero, principalmente, por la ausencia de sanciones reales y eficaces a quienes, según clara definición del TEPJF, violentaron la ley y distorsionaron la equidad en el desarrollo de las campañas: titulares del poder ejecutivo en sus tres niveles, dirigentes empresariales, actores políticos extranjeros, jerarcas religiosos y los propios equipos de los candidatos.

Por ejemplo, los hechos ocurridos demuestran que no hubo eficacia jurídica real con la disposición actualmente vigente en el Código en su artículo 183, que reza que las campañas “no tendrán más límite que el respeto a los derechos de terceros en particular los de otros partidos y candidatos…”.

Igualmente, de muy poco ha servido, y menos servirá de ahora en adelante, que el artículo 190 establezca que “las campañas de los partidos políticos se iniciarán a partir del día siguiente al de la sesión de registro de candidaturas…”, mientras el propio Código no regule con claridad indiscutible las precampañas, que sigue considerándolas como procesos internos entre militantes de cada partido, cuando todo el mundo sabe que de hecho están abiertas a la ciudadanía en general: y que siguen siendo hoy un enorme vacío legal.

A estas alturas parece totalmente claro que el Capítulo Segundo del Título Segundo del Libro Quinto del COFIPE (artículos 182 a 191 inclusive), o quizá todo el Título Segundo, requiere su contraparte en el Código Penal, con sanciones que resulten disuasivas y no con multas irrisorias. Sólo así se evitarán distorsiones.

Por lo que toca a la integración de las mesas directivas de casilla:

1).- Es necesario acortar las distancias entre la enorme complejidad de nuestro sistema electoral y el deficiente nivel de escolaridad y de capacitación de los ciudadanos funcionarios de casilla.

2).- Para la simplificación será necesario llevar a cabo dos acciones principales: una simplificación y prellenado de las actas de escrutinio y cómputo; y otra la eliminación de una serie de tareas accesorias que se han venido cargando a la responsabilidad operativa de los presidentes, lo que los distrae de lo esencial.

3).- En el renglón de capacitación, a su vez, será necesario al menos tomar dos medidas: la primera será aplazar para después del proceso electoral toda actividad de educación cívica, así sea promovida por instancias internacionales; así los vocales del ramo podrán dedicarse exclusivamente a la capacitación. La segunda medida, de carácter práctico, será ahondar en el ejercicio previo indispensable de llenado del acta de escrutinio y cómputo por todos los funcionarios sorteados para esa mesa directiva.

4).- También será necesario reducir de manera significativa las consecuencias de las sustituciones de última hora (crecientes en los últimos procesos) y, peor aun, los ciudadanos convocados de la fila (que adicionalmente representan el riesgo de presentar algún sesgo partidario).

5).- Algunas medidas complementarias que podrían establecerse:

a).- aumentar el estipendio por jornada electoral de los presidentes;

b).- incluir en las tareas de educación cívica, durante los otros dos años, los ejercicios de capacitación y adiestramiento electoral de los jóvenes preciudadanos.

c).- De otra dimensión es el tema de las elecciones concurrentes, que originan toda clase de tropiezos operativos. Nuestros compañeros no ven otra solución que la separación total o la integración total, con una sola ley y una sola institución.

d).- Puede resultar necesario también establecer en la ley la presencia obligatoria de los representantes de los partidos políticos, quizá con la excepción de los de reciente registro, en todas las casillas del país, con un estipendio equivalente por ley al de los funcionarios de casilla, con cargo a sus prerrogativas específicas.

e).- Tema igualmente particular es el de las casillas especiales. Por su característica, se deben instalar en secciones cuyo uso de suelo no es residencial. Eso hace que su listado nominal, escaso y además irreal, no sea suficiente para insacular ni siquiera la directiva de la básica. Aumentar el número de boletas resulta claramente improcedente por lo engorroso del trámite para cada ciudadano. La única solución a la vista es poder insacular del listado de todo el distrito a los ciudadanos. El criterio de respetar el derecho de todos los ciudadanos a votar debe prevalecer sobre el de impedir votar a quienes no tienen ese derecho vigente.

Esteban Garaiz

POSDATA

El señor Aznar, el señor Barraza, el señor Servitje, el señor Coppel son delincuentes electorales. ¿Están en la cárcel? ¿Por qué no han sido sancionados? Claramente violaron la ley. Sus acciones en el proceso electoral están prohibidas en la Constitución o en el Código, pero las sanciones para sus delitos no están sistemáticamente establecidas en el Título Vigésimo Cuarto del Código Penal.

Eso es precisamente lo que hay que modificar. No se puede llegar a otro proceso electoral federal con esa dispersión y ambigüedad en la relación entre delito electoral y la sanción correspondiente. De lo contrario, quedará en entredicho la legitimidad del que resulte numéricamente ganador y más si gana por un voto, porque esa es la regla de la democracia.

La doctora Fromow podrá reiterar que le faltan “dientes jurídicos” a la FEPADE; el Presidente del Tribunal repetirá que el Ejecutivo federal “puso en entredicho la elección presidencial”; y nuevamente, en medio del desconocimiento de la gran mayoría de los ciudadanos, los profesionales del IFE serán señalados como chapuceros por haber sesgado el sentido real de la voluntad nacional expresada en las urnas.




Entrevista sobre la política energética actual, en México.

Entrevista, que me hacen los periodistas Rubén Martín y Jesús Estrada, sobre la política energética en el actual gobierno.  https://mx.ivoox...